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martes, 31 de marzo de 2020

Entre lo utópico y lo verdadero


Tlacotalpan: La historia del Festival de la Paella que se convirtió en epidemia

Claudia Guerrero Martínez | 31 marzo de 2020
Tribuna Libre.-  El 15 de marzo del 2020, se realizó el 4º Festival de la Paella, en el municipio de Tlacotalpan.  A pesar de haberse declarado la epidemia y luego pandemia en todo el mundo,  así como suspender clases y cerrar lugares donde se aglutinan las personas como cines, bares, entre otros, el Alcalde Christian Romero Pérez se negó a cancelar el evento y se realizó con la presencia de miles de personas, aglutinando a 32 grupos de paelleros de todo el país. En ese evento y avalando  el festival, asistió el Secretario de Gobierno, Eric Cisneros, quien degustó de los platillos y además, lanzó el mensaje de ser el nuevo protector de este Presidente Municipal, antes yunista y ahora de MORENA… Y fueron duramente criticados por una servidora, al imperar  el interés personal, que la seguridad de la ciudadanía ante un contagio masivo. Los días pasaron y el tiempo nos dio la razón, al morir el primer paciente contagiado de COVID-19 en Tlacotalpan… En esta entrega, demostraremos cómo los culpables, Eric Cisneros y Christian Romero Pérez son los responsables de la epidemia que ahora impera en ese municipio, así como más casos de Coronavirus, por tener contacto con portadores en el Festival de la Paella en Tlacotalpan.

Con la liga: https://graficocuencatuxtlas.com/la-cuenca/posible-caso-de-covid-19-en-tlacotalpan/ , publicada el 28 de marzo,  en ella indicaba, que  había un tlacotalpeño  internado en el  la Clínica del ISSSTE en el Puerto de Veracruz y este paciente  había sido aislado, por estar contagiado por COVID-19 y además,  había asistido al  4to. Festival de la Paella, desde el 15 de marzo en Tlacotalpan,  en un evento masivo pese a que se encontraba activa la fase de contingencia.

Después se supo, que era Pedro Norberto Lili Reyes, mejor conocido como “Beto Lili”, quien fue atendido y ser el 28 de marzo haber sido intubado, pero no pudo sobrevivir, al haber sufrido un paro respiratorio, bajo un cuadro de diabetes y problemas cardiacos. Lo triste, es que sus resultados, para conocer si estaba contaminado por Coronavirus, llegaron un día después de su fallecimiento, dando positivo.  Según fuentes extraoficiales, el contagio se dio con algún portador y contagiado, en el 4o Festival de Paella, en Tlacotalpan.

Lo que se critica es que los estudios para conocer si está o no contagiado, tardan de cuatro a seis días, perdiendo tiempo importante para tratar al paciente. Y lo indignante, es que a muchos los están enviando a sus casas, sin saber si son positivos a la prueba de contagio. La orden en muchos hospitales es que los casos se declaren como Influenza o Neumonía Atípica, para evitar que la curva de contagio se eleve, pero es irresponsable que los enfermos estén contagiando a otros, desconociendo el grave problema que arroja si está junto a familiares y amigos, sin acatar las normas sanitarias obligatorias.

En este 4o Festival de la Paella, asistieron personas de Sonora, Nuevo León, Estado de México y Ciudad de México, muchos de ellos como posibles portadores del virus. Y fue el 13 de marzo, cuando se declara la contingencia y en varios municipios de Veracruz, entre ellos Tlacotalpan, no quisieron cancelar el evento y aglutinaron a muchas personas, resultando el caso de  Pedro Norberto Lili Reyes como positivo y muriendo por el cuadro que presenta por el COVID-19.

El mismo 28 de marzo, el Ayuntamiento de Tlacotalpan emitió un boletín asegurando no hacer caso de rumores y el irresponsable Presidente Municipal Christian Romero Pérez acusó que medios de comunicación habían publicado información sin fundamento y puntualizó que Pedro Norberto Lili Reyes, aún no había sido declarado como contagiado del virus COVID-19. De manera irresponsable, el Alcalde de Tlacotalpan negó lo que ya sabía, el haber  dado como positivo, cuando se pretendió señalar como neumonía y finalmente, SESVER confirmó ser positivo este oriundo de Tlacotalpan.

“La culpa de los contagios es el Presidente de Tlacotalpan, por no haber cancelado el evento del 4o Festival  de la Paella y Vino, cuando asistió  mucha gente  que estaba contagiada, como chinos, italianos, entre otros y Veracruz ya estaba en cuarentena”, nos comenta un colega, quien puntualizó este caso en el Gráfico de la Cuenca y Los Tuxtlas. Además señala, que la familia de Pedro Norberto Lili Reyes, quien era Director del CECATI de Tlacotalpan ya está aislada, por recomendaciones de los médicos, así como también sus colaboradores están preocupados, pues  Pedro Norberto asistió a laborar ya enfermo y  hay familiares que presentan los primeros síntomas.

Con el antecedente de Lili Reyes,  la Dirección General de Centros de Formación para el Trabajo,  a través del CECATI No.159 debe realizar  una cuarentena de todo el personal y capacitados que toman cursos en estas instalaciones,  en donde todo momento,  pese al estado de salud del Director hoy finando,  estuvo laborando y asumiendo su responsabilidad que tenía con las nuevas generaciones para laborar.

Y ahora, se informa de otro caso, una mujer llamada Hilda X, quien  está internada en el IMSS No.35 de Cosamaloapan,  con los mismos síntomas de COVID-19, pero las autoridades  lo manejan como neumonía atípica y está muy grave, pues la paciente sufre de asma y taquicardias, estando en terapia intensiva. También circula que la  familia de Norberto  Lili  está enferma y son tres casos más  que se están manejando a discreción. También se maneja contagiados en el Centro de Alta Especialidad, en Xalapa, un joven mayor de edad, de oficio vendedor de verduras y una enfermera del Hospital Civil, quien tiene todos los síntomas y los dos dieron positivo,  a quienes los mandaron a su casa para aislamiento domiciliario.

Notita muy importante: Lanzamos la exigencia al Gobierno de Cuitláhuac García, de detener las agresiones en contra de colegas periodistas en el Estado, ya que se ha impuesto como deporte, los atentados, agresiones físicas y verbales, para imperar la censura y esta violencia no se le ha dado seguimiento, fortaleciendo la impunidad. A la FGE, quien está más interesada en ejecutar venganzas personales, que se ponga a trabajar para dar con los culpables de los atentados y agresiones a muchos periodistas, como los casos de Mireya Ulloa Valencia y ahora de María Elena Ferral. Basta de atentar contra la Prensa en Veracruz y en todo el país.

Dudas y comentarios: claudiaguerreromtz@gmail.com


Twitter: @cguerreromtz

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