* Dice Pedro Miguel que la extorsión no inhibe la inversión * Cientos de negocios cerraron * Empresarios emigraron * Y Coatza se hundió * El alcalde protagoniza ridículo nacional * Y renuncia el director de Salud * Se desgrana el PRI; se van cinco dirigentes * Ciudad Judicial quedó a medias.
Mussio Cárdenas Arellano. | 05 feb. 2026
Tribuna
Libre.- Dos bombas molotov hacen arder
El Calamar, su techo de palma, la estructura metálica y el mobiliario,
detonando el morbo y la condena. Y Pedro Miguel, el alcalde sabio, descarta un
impacto mayor. El cobro de piso, dice, no ahuyenta la inversión.
En
medio del infierno, los fuegos que arrasan y abrasan, consumen el restaurant de
los escándalos mediáticos, donde se bebe sin más límite que lo que el bolsillo
da y hasta donde el alma aguanta, y las damas y varones terminan la juerga
tirados en las banquetas del lupanar, en el malecón de Coatzacoalcos, cuando el
sol comienza rayar.
Una
columna de humo, al mediodía del jueves 29, alertó del incendio que acabó con
El Calamar. Y se reeditó el flagelo del cobro de piso, la extorsión, el azote
de los que pagan para vivir tranquilos, o no pagan y les rafaguean las casas, o
los negocios son reducidos a cenizas.
Y el
sabio Pedro Miguel Rosaldo García, presidente municipal, apunta que la
extorsión no afecta la inversión.
Un día
después, la mecánica del atentado es revelada en un video que se viralizó en
las redes sociales. Trepados en una motocicleta, dos sicarios se sitúan a un
costado de El Calamar. Uno de ellos toma la primera botella y prende la mecha.
La arroja sobre el techo de palma del restaurant. Repite la operación con una
segunda molotov. Y el fuego se intensifica. Luego extiende la narcomanta sobre
el piso y huyen del lugar.
Arde
entonces El Calamar y el escándalo se aviva. Decenas de videos corren en
Facebook, Twitter o X, Instagram, Tiktok, describiendo que la industria de la
extorsión es una industria de fuego.
Minutos
después los portales en internet, El Universal, Latinus, Proceso, Radio
Fórmula, vuelven a poner a Coatzacoalcos en el centro de la violencia brutal.
La
narcomanta es la huella del cártel. Ahí se leen sentencias. Se amenaza, se
amedrenta, se siente la fuerza de la mano criminal.
El
mensaje es directo:
“Para
que vean lo que es andar quemando negocios tal como lo hacían ustedes. Todos
los negocios que apoyen, así quedarán. Sabemos quiénes apoyan a las lacras
charras. Tantra, Nuevayol, Restaurantes, Casinos: Cártel Mafia Veracruzana”.
Una
frase: “lacras charras”. La referencia es al Cártel Jalisco Nueva Generación,
la organización más poderosa del crimen organizado y que trafica, huachicolea,
extorsiona y siembra muerte hace tiempo en Coatzacoalcos.
Pedro
Miguel se mantiene impávido, frío, inmutable ante el impacto de la quema de El
Calamar. Pedro Miguel es el optimismo encarnado, el faro de las inversiones en
ruta, el imán del billete grande, el resucitador de un Coatzacoalcos en coma
inducido, el veterinario del elefante reumático.
Al
alcalde del Bienestar le sobra lengua para inhibir el impacto de la industria
de la extorsión.
Es un
delito a la baja en Coatzacoalcos, dice.
Se han
logrado erradicar varias bandas delincuenciales, sostiene.
La quema
de El Calamar no afecta la confianza de los inversionistas, proclama.
Pedro
Miguel sigue casado con que el cobro de piso no diluye los planes de inversión.
Pero la
palabrería choca con la realidad. La extorsión no inició ayer. Fue el motor de
la crisis, la economía estropeada, pulverizada, el misil que hizo naufragar a
Coatzacoalcos.
Y
Rosaldo lo sabe.
Miles
emigraron. Centenares de empresas quebraron. El fuego devoró Los Mangos, no una
sino varias veces. Los antros del malecón cerraron sus puertas, agobiados por
el asedio de los cárteles, por la exigencia de ser puntos de venta, porque si
no había pago de piso habría lumbre y violencia. Plata o plomo, pues.
Empresarios
célebres movieron sus negocios a Villahermosa, Ciudad del Carmen, Mérida,
Veracruz-Boca del Río, Orizaba, Puebla. Apellidos conocidos se dejaron de
escuchar: Chagra, González, Lemarroy.
Hecha
añicos la economía, proliferaron los letreros de “Se vende” o “se renta” casa,
departamento, terreno. Y los negocios fueron traspasados o cerrados.
Entre
los hoteles, el Marriott cerró, y también El Varadero, City Express. Otros
–Holiday Inn, NH, Extended Suits, Terranova, trabajando a medio gas.
Y llegó
la crisis económica que arrasó medio malecón. Quedaron en el recuerdo Coco
Beers, Edad Media, Jala la Jarra. Uno de ellos, Edad Media, reabrió
administrado por un jefe narco, apodado El Caballero, hasta que fue ejecutado.
Y a
otros más los arrasó la presencia narca, la vida social de Hernán Martínez
Zavaleta, alias Comandante H, jefe de plaza de Los Zetas, que no salía de
Porthouse (de Beto Chagra), luego llamado Capital, hoy Gaoneras (del regidor
Ricardo Ordóñez). O su gusto por el antro Once Once (también de Chagra y Beto
Rodríguez).
Sucumbieron
los negocios de Leonel Azuela (Cool and Pool y Café Cantina), el Neguri, Roca
Rock.
El
Mezcalito operó en Cocos, antes La Naranja, clausurado en dos ocasiones por un
par de asesinatos y levantones. Y años después su propietaria fue secuestrada,
llevada a Minatitlán y en el operativo para rescatarla murió.
Pero
dice el neopolítico Pedro Miguel que la extorsión no diluye la confianza de los
inversionistas. No, la pulveriza.
“El
manejo de versiones –apunta el alcalde– que buscan sembrar incertidumbre
proviene de sectores que no desean el bienestar de Coatzacoalcos”.
Ya no
se sabe si Rosaldo peca de candidez o de algo más.
Hoy, la
extorsión escala. Hoy son ataques con bombas molotov. Hoy es El Calamar como
antes fue Langostino y La Bocana, quemados con minutos de diferencia.
Es
terrorismo es toda su expresión. Es terror para obligar a pagar piso, a
entregar cuota, a someterse al imperio del crimen.
Van
calando los cárteles al alcalde del Bienestar, el sabio Pedro Miguel Rosaldo.
Y no
sólo es la extorsión. Son los crímenes brutales, los ejecutados, los
desmembrados, la ola de violencia que ya se deja sentir.
Pero
dice Pedro Miguel que la extorsión no inhibe la inversión.
METADATO
Por una
insolencia, por una farsa, Pedro Miguel ya es nota nacional. Su gobierno es
tendencia en redes sociales, en medios de comunicación, en horario estelar. Y
todo por la osadía de viralizar una infamia, la que involuntariamente
protagonizó doña Cleotilde, una mujer afectada en su salud, atendida por el
área médica del ayuntamiento de Coatzacoalcos, usado su caso para exhibir el
supuesto gran compromiso social del alcalde Pedro Miguel Rosaldo García con los
de abajo, los sectores que yacen en el olvido. A doña Clotilde la muestra el
edil en sus cuentas en redes sociales durante una revisión externa. Sobre su
pecho, un doptone fetal, registrando los latidos de su corazón. En el texto
escrito por Pedro Miguel se lee: “Atendiendo personalmente su petición, a
través de la Dirección de Salud Pública Municipal, tras una valoración médica
en su domicilio, logramos gestionar y canalizar con éxito su ecocardiograma y
una valoración cardiológica completa en un lugar especializado”. Y estallaron
las redes. Los médicos y quienes saben condenaron la farsa. El aparato con el que
se registró el ritmo cardíaco, doptone fetal, es usado para escuchar el latido
del corazón de los bebés cuando se hallan en el vientre de su madre. Lo dijeron
médicos. Lo dijo el doctor Jop Vicente José. “No tiene tantita vergüenza el
presidente municipal de Coatzacoalcos Veracruz, jugar con la ignorancia de la
gente es lo más podrido que puede haber de un funcionario público. Hacerle
creer a las personas que con un “DOPTONE FETAL” ( herramienta médica utilizada
durante el embarazo para escuchar los latidos del corazón del bebé), se está
valorando el corazón es una bajeza. Son unos espurios de la política”. Y la
nota se hizo viral. Lo retuiteó Pedro Ferriz. Llegó a Imagen Televisión. Inundó
Facebook y Twitter. Y Pedro Miguel fue el hazmerreír. Y se le exhibió. Y se le
ridiculizó. Y al tercer día, cayó la cabeza del director de Salud Municipal,
Javier Reyes Muñoz, un gran médico. La culpa fue del área que maneja los
mensajes digitales, que debió valorar si era conveniente o no difundir esta
fotografía. Quien le metió en la cabeza que se gobierna en las redes sociales,
le tomó el pelo. En las redes sociales se destrozan las buenas intenciones y se
potencia a los farsantes… Se desgrana el PRI en Coatzacoalcos, o lo que queda
del tricolor. Renuncia Rafael Madero a la secretaría de Operación Política del
comité municipal, harto de imposiciones y ocurrencias, de ver cambios en
dirigencias de sectores no consensuados, improvisando y generando tensiones.
Deja su cargo directivo como antes lo hizo Martha Fernández a la Secretaría
General. Otros más que desdeñaron sus cargos fueron Rodolfo Cortés Zamudio,
secretario del Deporte; Marycarmen Carballo, secretaria de Vinculación con la
Sociedad Civil, e Hiram Jared Hernández, como secretario de Asuntos Jurídicos.
Quien dejó su militancia es el maestro Leonel Ordaz Hernández, priista de la
vieja guardia. El reproche al líder nacional del PRI, Alejandro Moreano
Cárdenas, y al dirigente estatal, Adolfo Ramírez Arana, es generalizado. Hoy
son renuncias a los cargos directivos; en los próximos meses el PRI en Veracruz
enfrentará un éxodo masivo. Quedará convertido en un simple cascarón… ¿Qué le
fueron a decir –o a pedir– los magistrados al alcalde Pedro Miguel? ¿Acaso
recursos para concluir la Ciudad Judicial de Coatzacoalcos? Oficialmente, los
integrantes del Tribunal de Justicia y Administración del Poder Judicial de
Veracruz y el alcalde Pedro Miguel Rosaldo García dialogaron sobre hacer
efectiva la justicia para la mujer. El argumento es, por decir lo menos, banal.
La Ciudad Judicial es un proyecto a medio ejecutar, estancado en un 40 por
ciento de avance, construido sobre una auténtica laguna, asignada a una
constructora de Xalapa, usando materiales no propios para una región donde la
corrosión es elevada y siendo herencia de un Poder Judicial cuyos magistrados
ni siquiera se pararon por Coatzacoalcos cuando se formalizó el arranque de la
obra, enviando a representantes, como consta en el acta que se levantó. ¡40 por
ciento de avance y nadie da golpe desde hace meses! Una versión sostiene que
incluso el presupuesto ya se agotó. Y de pronto aparecen los magistrados del
Bienestar posando la foto con el alcalde Pedro Miguel Rosaldo trabando acuerdos
para que la justicia para la mujer sea real. Ajá…

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