El presidente Andrés Manuel López Obrador no puede heredar al siguiente gobierno la “alianza” con el crimen 2022.Porfirio Muñoz Ledo
Ángel Rafael Mtz Alarcón | 02 marzo 2026
Tribuna
Libre.-
El domingo 22 de febrero de 2026, el
calendario civico mexicano marcaba una fecha que, por distintas razones, ha quedado
grabada en la historia de México. En el pasado, un 22 de febrero de 1913,
fueron asesinados el presidente Francisco I. Madero(1873-1913) y el
vicepresidente José María Pino Suárez,(1869-1913) próceres de la Revolución
Mexicana. También un 22 de febrero, pero de 1926, nació el ilustre historiador
Miguel León-Portilla. Más recientemente, en 2014, fue capturado Joaquín ‘El
Chapo’ Guzmán en Mazatlán durante el sexenio 2012-2018, de Enrique Peña Nieto.
Sin
embargo, el 22 de febrero de 2026 pasará a la historia por una razón muy
distinta y profundamente lamentable para la vida política y social de México:
la oportunidad perdida por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo para demostrar
un mínimo de liderazgo.
Ese día
al mediodía, la mandataria, a quien muchos perciben con un complejo que la
lleva a actuar más como Secretaria General del Partido Comunista de Cuba que
como Presidenta de los Estados Unidos Mexicanos, debió haber interrumpido la
programación de radio y televisión en cadena nacional. La ocasión lo ameritaba:
la captura de Nemesio Rubén Oseguera Cervantes, (1966-2026)‘El Mencho’, líder
del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y el narcotraficante más poderoso y
buscado del mundo. Era el momento de anunciar un triunfo contundente de su
gobierno, y elevar su popularidad sin nececidad de seguir inviertiendo millones
de pesos.
Pero no
lo hizo. Tuvo que esperar 24 horas para, con un semblante que delataba un
profundo pesar, salir a anunciar no solo la captura, sino el asesinato del
capo. Vestida de riguroso luto, acompañada por el Secretario de Seguridad y el
Secretario de la Defensa Nacional, la presidenta de México se limitó a leer
unas breves líneas. Fueron sus funcionarios quienes dieron los detalles del
operativo, un operativo encabezado por las fuerzas castrenses de México, pero,
según se supo después, bajo la dirección y guía de agentes de los Estados
Unidos.
El
cuerpo de la presidenta hablaba por sí solo: estaba de duelo. ¿Y cómo no iba a
estarlo si, según se ha denunciado, ‘El Mencho’ era una pieza clave dentro del
entramado de Morena y un presunto financiador de la llamada Cuarta
Transformación en todos los procesos sociales y electorales, desde las
alcaldías hasta la presidencia de la república? El discurso del Gobierno
Federal sobre la defensa de la soberanía nacional quedó, una vez más, en simple
retórica.
Desde
el 20 de enero de 2025, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha
impuesto una serie de exigencias que el gobierno mexicano ha cumplido sin
reparo. Desde la elevación de aranceles hasta la sumisión en el intercambio
comercial con China y el envío de petróleo regalado a Cuba. La narrativa de la
4T es como la botellita de jerez: todo lo que dice se debe entender al revés.
Millones
de mexicanos no damos crédito a la versión oficial. Fueron los propios Estados
Unidos, a través de su presidente Trump, quienes se atribuyeron la captura de
‘El Mencho’ en su informe del Estado de la Unión. Trump afirmó categóricamente
que fueron sus agencias las que capturaron a Oseguera Cervantes. Entonces,
¿dónde queda la defensa a ultranza de la soberanía nacional que tanto pregona
la presidenta Sheinbaum?
Los
gobernantes de la 4T se muestran ingenuos al pretender que la ciudadanía cree
que no tienen vínculos con el narcotráfico. Olvidan que Estados Unidos tiene en
sus cárceles a más de un centenar de narcotraficantes mexicanos que, en sus
procesos judiciales, han revelado cómo desde 2006 se financiaron ilegalmente
las campañas de Andrés Manuel López Obrador para los procesos electorales de
2006, 2012, 2018 y, presuntamente, la de Claudia Sheinbaum en 2024. Este
financiamiento, que habría llegado a gubernaturas y ayuntamientos, ha sido
ignorado sistemáticamente por un Instituto Nacional Electoral ciego y cómplice.
De ahí que la reforma electoral no toque, ni por asomo, el tema del
financiamiento ilegal.
“Amor
como amor se paga” y “abrazos, no balazos” quedaron en el pasado. Hoy, Trump le
impone a México la política que inició Felipe Calderón en 2007: una guerra
frontal contra el narco. En ese contexto, Nemesio Rubén OsegueraCervantes fue
asesinado a bordo del vuelo con destino a la Ciudad de México por militares
mexicanos, ante la mirada de los oficiales del FBI y la CIA. Fue Claudia
Sheinbaum Pardo quien dio la orden de asesinar a quien, según estas versiones,
financió con millones de dólares su campaña presidencial. Ella y López Obrador
son los más interesados en el eterno silencio del capo con presencia en más de
40 naciones. Sin embargo, es muy probable que, con el tiempo, sigan saliendo a
la luz las notas sobre los envíos de millones de dólares para los candidatos de
Morena.
La
hipocresía es evidente. Manuel Andrés López Obrador se indignó y honró a los
marinos caídos en la captura del narcotraficante Nicolás Maduro el pasado 3 de
enero. Pero ante la muerte de los 70 militares mexicanos caídos en el operativo
contra ‘El Mencho’ el 22 de febrero de 2026, su silencio fue sepulcral.
Técnicamente, le valió madre.

Comentarios
Publicar un comentario