José Miguel Cobián | 10 marzo 2026
Tribuna
Libre.-
Los ciudadanos comunes escuchamos a los
voceros de Morena hablar de Soberanía y de no intervención, lo cual nos causa
angustia y desazón, ya que sabemos que el partido en el poder no respeta la
soberanía de México, esa que reside en la voluntad popular. Para ellos, soberanía es fingir que se hace
lo que el pueblo desea, cuando en realidad se han apropiado de las
instituciones y de los recursos de México para su beneficio y para sus trasnochadas
prácticas ideológicas apoyando tiranos en el hemisferio.
Durante
muchas décadas, una idea se ha querido sembrar en la mente de los pueblos de
Hispanoamérica, la de que Estados Unidos es el gran peligro y el gran
enemigo. Cualquiera que conozca un poco
de historia, verá que de todas las potencias que han sido hegemón en el mundo,
Estados Unidos ha sido la más benevolente para los países de América.
La
región ha gozado de una estabilidad envidiable con muy pocos conflictos armados
y de muy poca duración. México en
particular ha visto incrementar el tamaño de su economía gracias a los acuerdos
comerciales con Estados Unidos y Canadá.
Y sólo teníamos en el país un gran riesgo, ese que representa el crimen
organizado aliado con las altas esferas del gobierno.
Hoy,
cuando los mexicanos escuchamos que el presidente Trump instituye el programa
Shield, que es algo así como una OTAN americana, de protección mutua contra
amenazas externas e internas en las américas, lo único que lamentamos es que
México no hubiera firmado ya para formar parte de esa organización.
Estados
Unidos lo sabía desde hace mucho tiempo, que las organizaciones criminales
tienen nexos con sus enemigos, y que han sido usadas para debilitar desde
adentro a esa nación. El único
presidente americano que se ha atrevido a llamar las cosas por su nombre y a
definir los riesgos no solo para su país, sino para todo el hemisferio, ha sido
el presidente Trump, y es el único que ha comenzado a tomar medidas para
combatir a esas organizaciones.
El
ciudadano de bien, el ciudadano común, jamás se opondrá a que todos los países
de américa se unan para liberar al continente de esa lacra que tanto daño le ha
causado a todas las sociedades de esos países.
La inseguridad es uno de los mayores obstáculos para el desarrollo y el
crecimiento económico. El nivel de
bienestar de los países hispanoamericanos no ha aumentado al mismo nivel que en
otros países con desarrollo equivalente, debido a la corrupción de los
gobiernos y a la colusión de esos gobiernos con los criminales.
Por
ello, es absurdo escuchar menciones como la de Masiosare en boca de la propia
presidenta de México, pues ningún ciudadano saldría a tomar las armas en caso
de un ataque a los grupos criminales, como ya se ha demostrado en los primeros
escarceos a que se ha visto obligado el gobierno de México debido a la
dependencia energética, alimentaria e información de relaciones entre grandes
personajes de Morena y las organizaciones criminales.
Después
de muchos sexenios en los cuáles se ha visto que la voluntad política y la
fuerza del estado no se han aplicado para reducir la influencia o exterminar a
dichas organizaciones criminales, los mexicanos ven con mucha esperanza la
decisión del presidente Trump de enfrentar y terminar con esa amenaza.
Y la
responsabilidad de que los mexicanos veamos con simpatía al presidente Trump y
sus decisiones, viene principalmente de la inacción de los gobiernos actuales y
anteriores. Del abandono del gobierno de México de su principal obligación, que
es la de ejercer el monopolio de la fuerza y defender vidas y bienes de todos
los mexicanos. Cuando una población como
la mexicana pierde las esperanzas de vivir en un país con criminalidad
controlada, y llega un presidente poderoso de Estados Unidos a ofrecer eso a
toda América, es imposible evitar que la simpatía brote en todas las mentes,
salvo aquéllas que se han beneficiado de la relación entre criminales y
gobierno.
No es
traición a la patria. El pueblo soberano, el que de verdad detenta la soberanía
del país, desea reducir el poder e influencia de los criminales en el gobierno
y fuera de él. Los grandes políticos
mexicanos están deseando que el presidente Trump tenga un descalabro en las
elecciones de medio término en noviembre, con la esperanza de que, si ese fuera
el caso, la presión del gobierno norteamericano sobre el mexicano para que haga
lo que debe, se reduzca. Es una
esperanza vana, pues hoy por hoy, ya es una política de seguridad nacional para
Estados Unidos, el combatir a los criminales que se pueden asociar con sus
enemigos para afectar vidas e intereses norteamericanos en todo el continente.
Así,
incluso esperar que los republicanos pierdan la elección presidencial cuando
termine el gobierno del presidente Trump es un absurdo. Gane el partido que gane, el presidente Trump
ya dio el ejemplo, ya marcó el primer paso, y las élites americanas (de todo el
continente, de su país y del resto) saben que tiene razón, así que es
prácticamente imposible que los siguientes gobiernos de Estados Unidos
abandonen esta política definida y establecida durante el gobierno de Trump.
No
tengas dudas, si ves con simpatía, que sin importar de donde venga la ayuda a
tu comunidad, región o estado, te alegres del combate a los criminales, eso no
significa que seas traidor a México, al contrario, sabes quienes lo han
traicionado violando leyes y obligaciones legales, y sabes que esos, no van a
resolver el problema. Tú como mexicano soberano ves con buenos ojos que se
acabe con los criminales, y que lo haga quien quiere hacerlo. Ya que sus socios
en el poder los han dejado crecer a lo largo y ancho del territorio nacional.
Quién
defiende a los criminales, no defiende la soberanía, falsea la realidad con un
nacionalismo trasnochado.
https://www.facebook.com/jose.miguel.cobian.elias.2025
@jmcmex
https://www.facebook.com/ELBALDONDECOBIAN/
https://josecobian.blogspot.com/2026/03/nacionalismo-trasnochado.html

Comentarios
Publicar un comentario