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Córdoba, Ver. | 18 marzo 2026Tribuna Libre.- El nombre de Joel Trujillo Gálvez se encuentra adherido a la historia del estadio Lic. Rafael Murillo Vidal. Don Joel, como lo conocen amigos y el gremio futbolístico, ha estado ligado al histórico inmueble deportivo que cuenta con más de 50 años de vida; este martes en ‘Manos a la obra, por amor a Córdoba’, la historia de un empleado municipal que marca huella en la historia del deporte cordobés.
Y es que para hablar de la historia del futbol cordobés, sin duda hay que mirar al estadio Lic. Rafael Murillo Vidal, y junto a él, a su guardacampos: Joel Trujillo Gálvez. Empleado municipal que da mantenimiento a un estadio con medio siglo de vida, y en el que han desfilado innumerables jugadores, entrenadores y directivos del balompié cordobés.
Construido
a inicios de la década de los 70, el estadio Murillo Vidal ha sido testigo de
todas las gestas futbolistas de la región; Don Joel también forma parte de cada
una de ellas, y con una memoria intacta las recuerda como si hubieran ocurrido
ayer.
“En
1973 me invitaron para arreglar la cancha, y se inauguró en el 1974 con un
partido amistoso en el que invitaron a una selección menor de China”, recuerda
al observar el terreno de juego al que literalmente le ha entregado su vida;
pero el propio terreno de juego ha sido pieza clave para sacar adelante a su
familia.
Su
esposa, Isabel Martínez Hernández, lo ha acompañado por más de 70 años -Joel
tiene 88-, y producto de esa relación tuvieron ocho hijos, diez nietos y tres
bisnietos; cada uno lo apoya semana a semana en las labores del estadio y el
terreno de juego. Y es que el Murillo Vidal, literalmente ha sido su hogar.
Y entre
sus historias, Joel recuerda el año del 2004, cuando Córdoba tuvo un equipo de
Primera A (hoy Liga de Expansión). “Tino Costanzo me dijo que había que
arreglar el campo para que la Federación Mexicana de Futbol diera el visto
bueno al estadio para jugar en Primera A, y le dije que en dos meses quedaba
listo. Pero solamente me dio 20 días, y lo logramos”, afirma mientras sonríe. Y
pasado ese tiempo, en Córdoba se jugó la división de plata del futbol mexicano.
Joel ha
sido testigo de cada una de las hazañas del futbol de la región; de los títulos
de los Azucareros de 1981 y Patriotas en 2010, ambos en la Tercera División,
así como de una final de Segunda División (Liga Premier), y cientos de finales
infantiles, juveniles, amateurs y de veteranos.
Querido por futbolistas, entrenadores, directivos, afición y deportistas en general, Joel agradeció al presidente municipal, Manuel Alonso Cerezo, la oportunidad de continuar cuidando al que considera su otro hijo. “Me da gusto que se enfoque en el estadio, ha comenzado con el pie derecho, y se nota que le gusta del deporte”, sentencia.



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