* Nahle ordena y no le hacen caso * Los súbditos ineptos y la reina inepta * Sonia Marie y el despido masivo en el DIF * Javier Herrera contra Eric Cisneros en Cosamaloapan * Pactar a espaldas de los tatahuis es jugar con fuego * Cuando el juez Cristóbal Cruz falseaba sentencias de los Quintanilla
Mussio Cárdenas Arellano | 04 mayo de 2026
Tribuna Libre. – Así de destartalado anda el gobierno de Rocío
Nahle, que Ricardo Ahued, el “conserje de palacio”, estalla, recrimina y
describe un escenario de caos, la mandataria desoída, ignorada, rota la cadena
de mando, vulnerada su autoridad.
Es una Torre de Babel donde Nahle habla y
nadie la pela, todos le aplauden pero nadie obedece. Es la corte de los ineptos
que atiza las crisis, parásitos de la nómina que pudiendo resolver conflictos
los dejan crecer.
Ahued retrata el desgobierno de Nahle,
Veracruz en su justa tragedia. Lo pinta como un cuadro tremendista, el caos
gestado por los de adentro y el pasmo de los que la observan, el retrato de una
institución demolida por la inacción pero, sobre todo, por la ineptitud.
El manotazo del secretario de Gobierno, o el
“conserje de palacio”, para más señas, es la primera descripción de la
inutilidad de Norma Rocío Nahle García, la tipa que imaginó que gobernar era
similar a grillar, la falsa samaritana que vendría a darle de beber agua a
Veracruz.
Ricardo Ahued Bardahuil, otro piadoso de
oropel, reveló la desobediencia de los cortesanos a su gobernadora, pero no
como un acto espontáneo. Es una perorata calculada, con la venia de Nahle.
Valores entendidos. Porque si los dichos de Ahued fueran producto de su
decisión personal, exhibiendo que la gobernadora es ignorada por sus empleados,
habría incurrido en un acto de deslealtad.
Dio el manotazo, dijo el conserje, y se
sintió en todo palacio de gobierno. Más o menos como un sismo político grado 8
en la escala de Richter que movió las columnas y las paredes, que retumbó en
cada rincón, sacudiendo la conciencia de cada inepto, de cada parásito, de cada
secretario que haya caído en la inacción incubando los conflictos que hoy le
revientan a la desgobernadora, como si Nahle no tuviera combustible de sobra
para incendiarse o lengua para treparse en el maratón de la descalificación.
Xalapa es un carrusel de manifestaciones y
protestas. Veracruz entero se sacude por el paro en el sector salud, la falta
de pagos, la falta de insumos, la falta de madre.
¿No sería más lógico que si los ineptos de la
corte de Nahle incumplen su labor, los despidiera y les fincara
responsabilidades? Por algo siguen ahí.
La revelación de Ahued no exculpa a Nahle. La
exhibe. Su gobierno es un desgobierno. Nahle ordena y no le obedecen. No hay
cadena de mando. Hay desarticulación. Hay secretarios de altísima inoperancia.
Mariela Hernández, titular de Salud, es una; Claudia Tello, de Educación, otra;
Fernando Pérez Astorga, de Desarrollo Económico, uno más; Leonardo Cornejo, de
Infraestructura y Obras, peor; Ángel Carrizales, procurador de Medio Ambiente,
no sólo inepto sino mentiroso.
Ahued habló en entrevista con Fernando Batiza
Ortiz y la revelación de su enojo por la célebre desobediencia de los bufones
de Nahle a la gobernadora, es una de las mayores torpezas en la historia del
gobierno de Veracruz. Una partida de ineptos, mamadores de la ubre de la
nómina, sin cumplir sus tareas y la gobernadora los mantiene ahí.
Cito frases de Ricardo Ahued:
“Los funcionarios de gobierno no debemos ni
podemos ser los que le ocasionemos problemas a la gobernadora.
“Lamento decirlo, pero habemos muchos
funcionarios que tenemos que entender que el tiempo pasa, los gobiernos pasan,
que nosotros venimos de paso y tenemos que ayudar a la gobernadora, ella no
puede cargar con todo. Lo digo aquí de frente, y si se molestan me tiene sin
cuidado, pero habemos funcionarios que debemos ser más sensibles, humildes y
atender los casos en el momento y no esperar a que se le manifiesten a la
gobernadora en la calle para que tengamos que atender. Es una vergüenza, eso sí
molesta”.
Ahued refiere que da su “tiempo completo.
Llego aquí temprano, atiendo por obligación de petición. Está en la
Constitución el derecho de audiencia, de petición, llegamos a revisar los
temas, los mandamos a algunas Secretarías, ¿y qué crees? Hacen caso omiso y
luego nos revierten el problema”.
Ante la protesta masiva en el sector salud
por falta de respuesta a los trabajadores, por las acusaciones de desabasto de
medicamento, de insumos para cumplir con su labor, el conserje de palacio
sostiene que da “hasta pena”.
“La Secretaría de Gobierno –agrega– atiende
todas las contingencias de los 212 municipios, desde que amanece hasta que
anochece.
“Estamos hasta la madre de poner la cara,
lavarle la cara a los demás”.
Y le brota lo furibundo:
“Sí, ayer (lunes) yo sí di un manotazo, y
perdón, pero sí se escuchó en palacio que ya estamos hasta la madre de que
tengamos que estar poniendo la cara, lavarle la cara a los demás que están
escondidos en sus oficinas cuando nosotros recibimos todos los madrazos y luego
critican a la gobernadora, porque tenemos un grupo de ineptos que no están
sirviendo, o sea, perdón, ayer sí me exalté porque no puedo entender que hay
temas desde el 2025 para resolver y que no pasó nada. Claro, nos toman el
estado, ponemos nuestra carota, hacemos convenios, firmamos convenios, turnamos
lo que por derecho les corresponde y luego buscas a los funcionarios ¿y a dónde
están? Ah, pero nosotros sí damos la cara”.
Luego pontifica:
“La gente se da cuenta que no soy ni
mediático ni ando haciendo espectáculos circenses, pero ayer sí tembló palacio
porque, sí, ya llegó el momento en que no puedes dar un espectáculo, que le
paren todo el estado al sector salud por ineficacia e inoperancia de cosas que
son sencillas”.
Para dramas, los de Ahued. Y para exhibir el
caos de palacio, también.
Su único mérito es dejar a flote el caos, la
desobediencia institucional; retratar a Rocío Nahle sin mando y sin brújula, y
a la tripulación del barco ignorando a su capitana, dirigiendo la nave al
abismo.
Ahued mostró un gobierno destartalado, Nahle
desoída, ignorada, rota la cadena de mando, vulnerada su autoridad.
Es el retrato del caos.
METADATO
Quizá sin proponérselo, Sonia Marie Salvador
Goraieb provocó el despido masivo en el DIF. Por razones muy personales, a la
esposa del alcalde de Coatzacoalcos, Pedro Miguel Rosaldo García, le incomoda
el mal trato que se le da a las personas con alguna discapacidad o de condición
diferente. En el DIF que ella preside vio episodios que le desagradaron. La
gente que no sabe tratar a quienes padecen alguna discapacidad no deberían
tener esa responsabilidad. Lo habría comunicado al alcalde y de ahí partió la
decisión de echar a la calle a empleados con años de antigüedad. Así de
drástico. No los reubicaron; simplemente, a la calle. A la directora del DIF
municipal, Mirna García Ávalos, le encomendaron realizar las sustituciones y el
charrismo llegó: comenzaron a aparecer en la nómina maestros integrantes del
Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, y los hijos y sobrinos de
Mirna, y los hijos y parientes de otras directivas del DIF. La versión que
implica a Sonia Marie Salvador de Rosaldo en este atropello laboral, corre en
los pasillos del palacio municipal y hasta ahora nadie ha dicho que no es así… Pactar
a espaldas del pueblo de Tatahuicapan es jugar con fuego. Lo hizo Vladimir
González, el alcalde. Lo hizo cuando acordó que la basura del municipio de
Soteapan fuera almacenada en terrenos del ejido Tatahuicapan a cambio de un
camión recolector, provocando la ira de los ejidatarios, que sin más, lo
confrontaron y lo obligaron a recular. Lo volvió a hacer cuando negoció
beneficios con el ayuntamiento de Coatzacoalcos a cambio de permitir que el
agua del yacimiento Yuribia fluya. Los ejidatarios son categóricos: los
beneficios los acuerdan ellos, no el alcalde, por ubicarse la presa Yuribia
dentro del ejido. Si no hay acuerdo, el suministro de agua hacia Coatzacoalcos
será suspendido. Y por si algún conejo faltara en el sombrero del mago,
apareció el vendedor de ilusiones, Pedro Miguel Rosaldo Gara sólo para decir
que él como presidente municipal, no ha negociado nada. Y tuvo la ocurrencia de
soltar una amenaza velada: el sabotaje es delito, dijo. ¿Qué tal una
movilización de 30 mil personas en la sierra de Soteapan, el bloqueo de
carreteras, la toma de casetas, bloqueo de autopistas, como ya lo han hecho
cuando se les presiona. Si alguien sabe lo que es estar en manos de los tatahuis,
es Pedro Miguel. Cuando era delegado de Política Regional, en los inicios del
gobierno de Cuitláhuac García Jiménez, Rosaldo fue maltratado, retenido,
sobajado. Una vez liberado, presa del pánico renunció y se fue a cobijar en la
enagua de la entonces secretaria de Energía del gobierno federal, Norma Rocío
Nahle García, su pilmama. Los pactos a espaldas de los tatahuis se pagan
con sangre. Y las amenazas también… Javier Herrera contra Eric Cisneros en la
cuenca del Papaloapan. El hijo de Fidel Herrera Beltrán, eventualmente iría por
la coalición PVEM-Morena a diputado federal en el distrito de Cosamaloapan, en
2026; Bola 8 por el Partido del Trabajo. Uno y otro no cejan en su intención
así le purgue a la gobernadora de Veracruz, Norma Rocío Nahle García. O mejor
aún, para que le purgue a la no nativa de Veracruz. Sabe Nahle que si Javier
Herrera gana la diputación será el candidato natural del Partido Verde a la
gubernatura veracruzana y eso provocará que en 2030 no haya coalición
Morena-Verde-PT para enfrentar a la oposición. En el otro paraje, Eric Cisneros
Burgos, el sátrapa de Otatitlán presume dos cosas: que él sí es originario de
Veracruz, no como Rocío Nahle, y que las amenazas de la gobernadora para
embestirlo judicialmente van a destapar los secretos mejor guardados de la
zacatecana. “Yo le sé más cosas a Rocío que las que Rocío me sabe a mí”, dice a
sus más cercanos el nefasto ex secretario de Gobierno… Al juez Cristóbal
Hernández Cruz le gustan las sentencias clonadas, y si son para los
Quintanilla, mejor. Un episodio que data de 2004 lo pinta de cuerpo entero. Era
secretario del Juzgado Segundo de Primera Instancia. Un día certificó una
sentencia con la que los hermanos Quintanilla Hayek –Arturo y Jaime, en la
fachada llamada Parque Industrial Coatzacoalcos– supuestamente invalidaban la
escritura de los hermanos Bringas Burelo de 12 mil hectáreas. Con esa trastada,
los Quintanilla acreditaban ilegalmente que el terreno La Piedra, que se halla
en otro lugar, incluso una parte en pleno río Coatzacoalcos, era afectado por
la Secretaría de Comunicaciones y Transportes para la construcción del
Distribuidor Vial, entre la Central Camionera y el río Coatzacoalcos. Así, con
esa marrullería, pudieron cobrar casi 5 millones de pesos a la Federación, que
obviamente luego se fue a juicio y lo perdieron. Vaya trastada la del compadre
de la gobernadora Nahle. Lo que el hoy juez Cristóbal Hernández Cruz certificó
fue un fraude. En el índice judicial, se pudo constatar que el número de
sentencia 904/2004 correspondía a un juicio por pensión alimenticia que nada
tenía que ver con el litigio de los Quintanilla. La certificación de Cristóbal
Hernández Cruz fue fraudulenta. Así ha sido su vida judicial: un fraude. Y el
juez sigue haciendo de las suyas…
https://mussiocardenas.com/ahued-evidencio-un-gobierno-destartalado/

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