* Quería cobrar indemnización por la colonia Santa
María * Lo dejaron al aire * Día 17: la familia del periodista
desaparecido quiere irse de Veracruz * Se placea el director del DIF con
la pseudopsicóloga * La denuncia contra García Alonso avanza *
Mónica Robles, vendedora de tinacos que no se pueden vender.
Mussio Cárdenas Arellano | 20 enero de 2015
Tribuna Libre.- Alejandro Wong
Ramos no es como lo pintan. Es peor. Tormentoso, violento, arbitrario, amante
del alcohol, es el terror de muchos, pero aún así, resultó la burla del
gobierno de Veracruz, del alcalde Joaquín Caballero Rosiñol, de los hermanos
Valencia y hasta del notario Yohan Hillman Chapoy.
Al ex regidor Wong
le tendieron una trampa, lo endulzaron con una promesa de dinero fácil, lo
engatusaron con palabras de conquistador y le dijeron que sí, que le reconocían
la calidad de dueño de un predio de 10 hectáreas y que el gobierno le pagaría
una indemnización. Al final le salieron que para él no habría nada.
Diciembre fue el
mes del desencanto. Terminaba el año 2014 cuando supo que su eterna rival, la
familia Valencia, le había despojado del predio situado a un costado del
Palacio de Justicia Federal con una escritura armada y confeccionada por el
notario Yohan Hillman.
Wong se pavoneaba
que esta vez sí le cumpliría el gobierno de Veracruz, al acreditar la propiedad
sobre 10 hectáreas que se desprenden de un terreno cuya extensión original fue
de 24 hectáreas del predio Tierra Nueva.
Advertía que desde
2009, siendo secretario de Finanzas de Veracruz Javier Duarte de Ochoa, se
elaboró el convenio para pago de indemnización por la expropiación de las casas
que constituyen la colonia Santa María. El pago en ese entonces se fijó en 19
millones 592 mil 213 pesos. Sin embargo, nunca lo pudo aterrizar. Fue ese el
primer engaño de Duarte a Wong.
Su conflicto con
la familia Valencia deriva del pleito legal entre Vivienda Industrializada de
Coatzacoalcos y María Teresa Gómez de Valencia, quien reclamaba en la vía civil
los terrenos que ostentaba la constructora, propiedad de Oscar de la Cruz,
consistentes en 10.3 hectáreas que le vendiera Alejandro Wong en 2004.
Demandó Teresa
Valencia un supuesto despojo; que las autoridades le hubieran violado sus
derechos; que su terreno y el de Alejandro Wong se hubieran traslapado,
causándole un demérito en su propiedad; que el agente del MP le hubiera
restituido de manera arbitraria los terrenos a Oscar de la Cruz. Acudió a la
vía federal mediante juicios de amparo. Todo lo perdió.
A María Teresa
Gómez de Valencia le sobreseyeron el juicio al acreditarse, tanto con la prueba
pericial ofrecida por la demandante como la que presentó Oscar de la Cruz, un
estudio de agrimensura, que su terreno y el de Vivienda Industrializada de
Coatzacoalcos no se traslapaban.
Teresa Valencia
interpuso un juicio de revisión, el 11 de agosto de 2011. Sin embargo, el
Tribunal Colegiado del Décimo Circuito resolvió confirmar el juicio de amparo
892/2009.
Su objetivo era
echar por tierra la restitución de predio que otorgó el agente tercero del
Ministerio Público quien señaló que Oscar de la Cruz “ha exhibido documentales
con las que acreditó fehacientemente la propiedad”.
Incluso, la pericial
ofrecida por Teresa Valencia, elaborada por el perito Fernando Céspedes
Palafox, el 11 de enero de 2010, señala que “no se aprecia ni existe ningún
traslape ni sobreposición del predio propiedad de la señora María Teresa Gómez
Fernández viuda de Valencia y la empresa Vivienda Industrializada de
Coatzacoalcos” y que se trata “de predios totalmente distintos”.
En diversos
juicios, en estudios de agrimensura, en actuaciones judiciales, en agencias del
Ministerio Público, en juzgados, en notarías y en el Registro Público de la
Propiedad, existe constancia que los terrenos de Wong Ramos y Oscar de la Cruz
con los de Teresa Valencia son colindantes, pero no se traslapan. A la altura
de la colonia Santa María se fijan los límites de uno y otro.
Desgastante, el
conflicto por la propiedad de las tierras en el poniente de Coatzacoalcos
arrastra y atrapa a Javier Duarte; a su suegro Jesús Antonio Macías Yazegey; al
ex gobernador Fidel Herrera Beltrán; al narco empresario Francisco “Pancho”
Colorado Cessa; al ex alcalde de Coatzacoalcos Marcelo Montiel Montiel y al
actual presidente municipal, Joaquín Caballero Rosiñol, pues de una u otra
manera, todos metieron mano en los terrenos y violaron el derecho de propiedad.
Fidel Herrera fue
el depredador de la reserva territorial de Coatzacoalcos; Duarte fue su
operador. Vendían cientos de hectáreas de un terreno, cuyo polígono fue
alterado intencionalmente por el notario Juan Hillman Jiménez, que le permitió
al gobierno de Veracruz robarse 6 millones de metros de terreno y
comercializarlo con precios a discreción.
Pancho Colorado,
Tony Macías y un grupo de constructoras, entre las que se encuentra Geo, CAPSA,
Quintal, adquirieron cientos de hectáreas a precio de regalo, muy por debajo
del valor comercial, lo que constituye un peculado en agravio del erario de
Veracruz.
Montiel y
Caballero fueron quienes otorgaron, en 2004, los permisos de construcción para
que iniciara el desarrollo habitacional en Punta Diamante, el predio de 10
hectáreas vendido por Wong a Vivienda Industrializada de Coatzacoalcos,
operación avalada por Dolores Bringas Burelo en juicio civil. Ahora, ex alcalde
y alcalde, son quienes han propiciado, tolerado y solapado las invasiones de
ese predio y la regularización de la colonia Santa María.
María Teresa Gómez
de Valencia ya no vive. Sus herederos, Eva Cristina y Juan Carlos Valencia
Gómez, intentan acreditar que son dueños del predio de su madre, pero con
algunos metros de más. La intención es ser los únicos derechosos en un proceso
de expropiación puesto en marcha por el gobierno de Veracruz.
Para ello, se
valen de la escritura con que María Teresa Gómez de Valencia los nombra
herederos. La hacen valer ante el notario público número 2 de Coatzacoalcos,
Yohan Hillman Chapoy, quien vía la escritura 59399, de fecha 17 de enero de
2013, avala un evidente despojo.
Yohan Hillman
consigna que los hermanos Valencia son propietarios de 37 hectáreas de terreno,
pese a existir un antecedente que no debió pasar desapercibido para el flamante
notario: una venta de 11 hectáreas a un particular que deja el predio en sólo
25 hectáreas.
Hillman Chapoy no
sólo omite ese detalle. Incurre en cambio de medidas y colindancias, en la
superficie total del predio y hasta en la ubicación. Aunque sólo sea en papel,
y para los efectos legales que requiera, extiende el predio desde la colonia
Santa María hasta el penal regional Duport Ostión. O sea, hasta el Palacio de
Justicia Federal sería propiedad de los hermanos Valencia, gracias a los
oficios del notario público número 2 de Coatzacoalcos.
Con esa escritura,
la 59399, los hermanos Valencia suscribieron con la Dirección de Patrimonio del
Estado de Veracruz el convenio para regularizar los asentamientos de la colonia
Santa María y los que se están dando en Punta Diamante y el predio de 10
hectáreas del vilipendiado ex regidor Wong Ramos.
Yohan Hillman
Chapoy es quien cuida los secretos de la notaría número 2, cuyo titular fue su
padre, Juan Hillman Jiménez, y allí se fraguó el fraude de la reserva
territorial, modificando las coordenadas para elaborar un polígono que le diera
al gobierno una demasía de 6 millones de metros. O sea, un vil y descarado
robo.
Hillman Chapoy es,
para lustre de su apellido y abolengo, vicepresidente del Colegio de Notarios
de Veracruz. Hoy, sin embargo, fue pillado en una maniobra pues la anterior
escritura de los Valencia, la 4027, de fecha 19 de enero de 1963, contiene la
venta de las 11 hectáreas, lo que hace imposible que cuenten con 37 hectáreas
como establece el aprendiz de notario.
Por años, Alejandro
Wong presumió ser audaz para agenciarse terrenos. Decía someter a la clase
política, encantar a gobernadores, comprar a funcionarios menores, obtener
cualquier resolución judicial a su favor. Eso decía.
Creyó, pues, que
la indemnización por la afectación de la colonia Santa María sería un botín de
19 millones de pesos. No contó con que Javier Duarte, Marcelo Montiel, Joaquín
Caballero, los hermanos Valencia y el notario Yohan Hillman Chapoy se iban a
confabular.
Creía que se
burlaría de todos y a la postre el burlado fue él.
Archivo muerto
Día 17. Sigue la
incertidumbre sobre la suerte Moisés Sánchez Cerezo. Más de dos semanas
después, no arroja resultados la investigación del fiscal Luis Ángel Bravo
Contreras, alias “Culín”, si es que en verdad investiga algo. Levantado el 2 de
enero, en El Tejar, municipio de Medellín de Bravo, el editor del semanario “La
Unión” no aparece. Su familia, según difunde el portal Sin Embargo MX,
contempla salir de Veracruz. Se observa como un exilio obligado ante la
inacción del gobierno de Javier Duarte de Ochoa y el riesgo latente, la
inseguridad, la zozobra, la impunidad en que se mueven y gozan quienes
perpetraron el plagio. Hay miedo y también expresiones de hartazgo. Un grupo de
periodistas salió a las calles el viernes 15. Colocó velas en plaza Lerdo, en
Xalapa, frente al palacio de gobierno. Demandan que el gobierno duartista
cumpla con la promesa de traer con vida a Moisés Sánchez, la promesa de Javier
Duarte. Van 17 días y nada se sabe de él... Rejego, persiste Jesús Moreno
Delgado en mantener a las pseudopsicólogas del DIF a su lado. Se vio a Moreno
en la audiencia pública del miércoles 14 junto a Yahana Arizveidy Lozada Parra
atendiendo a quienes se acercaban a la mesa asignada al DIF en el anexo del palacio
municipal. Señaladas en el caso de la maestra Lilia Gema Ríos Santiago de
ejercer sin título y sin cédula profesional, Yahana Lozada y Patricia Salcedo
Gómez hacen gala de la impunidad y, sobre todo, la complicidad del director del
DIF local. Vaya que si camina por la ruta de la ilegalidad el DIF de Cristina
Cházaro de Caballero. No sólo es la corrupción, el dispendio en las obras de
remodelación de las instalaciones, el uso político que se le da a esa
institución para mantener el voto cautivo del joaquinismo, sino que el que dos
pseupsicólogas ejerzan sin título y sin cédula profesional es solapado
abiertamente... Avanza la denuncia contra el aspirante a diputado federal por
la vía independiente, Roberto García Alonso, por lesiones y robo contra el joven
periodista Luis Briones Márquez. De un momento a otro será citado a comparecer
ante el Ministerio Público para que explique por qué ordeno la agresión, el
domingo 11, cuando realizaba una reunión con su grupo de promotoras que
tratarán de captar las firmas que le exige la ley electoral para poder
contender en el distrito de Coatzacoalcos. Difícilmente la podrá librar García
Alonso pues hay testigos del hecho que están dispuestos a declarar ante la
autoridad... Por cierto, los tinacos que la diputada Mónica Robles coloca “a
buen precio”, no pueden ser objeto de venta. Los obtuvo mediante un acuerdo con
la Confederación Nacional Campesina y los vende en mil 500 por unidad. Pero en
el costado de cada tinaco se lee la leyenda “No negociable”, que implica un impedimento
para que la diputada succión haga su agosto en pleno enero. Cuando no se tiene
espíritu de servicio ni ganas de darle algo al pueblo, con nada se puede ganar
el favor de la sociedad... ¿Y quien dijo que la periodista del auto obsequiado
y su mecenas son de Coatzacoalcos?...
twitter:
@mussiocardenas