*Fidel vs. Miguel
Ángel, otra vez
*Mismo espectáculo, diferente
circunstancia
*Caso Moisés: Al Procurador, no se le cree
Marco Antonio Aguirre
Rodríguez | 28
enero de 2015
Tribuna Libre.- Durante los
últimos comicios la confrontación más llamativa ha sido entre Fidel Herrera
Beltrán y Miguel Ángel Yunes Linares.
En esta elección
es indiscutible que Miguel Ángel Yunes Linares llevará la dirigencia moral de
los candidatos a diputados por el PAN, lo que se reforzará si se realiza el
anuncio de la entrega de la Secretaría de Elecciones del Comité nacional del
PAN para este.
Por el lado del
PRI, será Fidel Herrera, otra vez. Si no es él ¿quién?.
Para comenzar a
Alfredo Ferrari no lo han confirmado como presidente del PRI estatal, aún con
todas las capacidades de operación política y electoral que ya ha demostrado.
¿Javier Duarte?.
Definitivamente, carece de tamaños para llevarla.
¿Gerardo Buganza,
como secretario de Gobierno?, tampoco. Sus limitaciones para una elección
estatal ya las demostró en los comicios de 2004 y 2010.
Entonces, ¿quién?.
¿Marlón Ramírez?.
No lo dejaron llegar a la Secretaría de Gobierno.
¿Enrique Ampudia?.
Tampoco, la posición que tiene (en la burocracia estatal y en el juego
político) no le dan para eso y ¿podría contra su antiguo maestro y mentor?.
En noviembre del
año pasado, antes de su informe de gobierno Javier Duarte hizo una afirmación
muy al paso de que “el gobernador soy yo”, para negar una vez más que Fidel
Herrera tenga injerencia en su gobierno.
Pero hay diversos
detalles que van en contrario.
La mano de Fidel
Herrera terminará por asomar una vez más y mostrar que es él quien maneja el
proceso electoral por parte del PRI.
Para comenzar,
todos y cada uno de los que buscaron la postulación por el PRI para ser
diputados en Veracruz se fueron al Distrito Federal, a encontrarse con Fidel
Herrera.
Entonces, todo
pinta a que Fidel Herrera será quien maneje la elección por el lado del PRI.
Y que se repetirá
la confrontación con Miguel Ángel Yunes Linares, que se ha dado desde hace
mucho tiempo.
¿La causa de la
separación?. Que fue una novia, que fue un montón de dinero, que fueron unos
negocios. Sea cual sea la causa, existe la rivalidad y a cada uno le enciende
la mención del otro.
El último
encontronazo electoral fue en la elección de 2013, cuando finalmente a Miguel
Ángel Yunes Linares (MAYL) le fue muy mal.
MAYL era candidato
a diputado local plurinominal, colocado en el número 8 de la lista, y su hijo
Miguel Ángel Yunes Márquez (MAYM) buscaba ser presidente municipal de Boca del
Río por segunda vez (como lo es).
La atención del
público se centró en los mismos y en el manejo electoral realizado y coordinado
por Fidel Herrera para impedir que ganasen.
De hecho, tanto
del lado del PRI como del PAN, después de los comicios siempre hubo menciones
de una negociación para que MAYM quedase como alcalde y MAYL nada obtuviese.
Y Yunes y Herrera
quedasen en santa paz… por ese momento.
Así, después de
que en Veracruz se habló de que había tendencias que favorecían a Sergio Pazos
de la Torre para ganar la presidencia municipal, en México, el dirigente
nacional del PRI, César Camacho, reconocía el triunfo del PAN.
En esa elección el
coordinador de campaña de Sergio Pazos fue el disciplinado Alfredo Ferrari,
quien logró llevar al candidato priista de casi cero a una competencia cerrada
por la presidencia municipal.
Luego vino el
momento en que el PRI obtuvo una sobrerrepresentación en la actual Legislatura
al quedarse con la mayoría (también) de los diputados, lo que fue permitido por
la entonces dirigencia estatal del PAN, parte de la cual era Enrique Cambranis
y otros que ahora se duelen de que MAYL haya crecido nuevamente en el poder
partidista interno.
MAYL no se
convirtió en esa roca en el zapato, que había prometido ser para el gobierno de
Javier Duarte desde la tribuna de la Cámara de Diputados local.
Toda esa operación
política la hizo Fidel Herrera Beltrán, con el apoyo de cuatro figuras básicas:
Ranulfo Márquez, Reynaldo Gaudencio Escobar Pérez, Erick Lagos Hernández y
Jorge Carvallo Delfín.
Casualmente, hoy
Ranulfo es el Secretario de Desarrollo Social, Reynaldo Escobar se acaba de
autopresentar como “asesor” de Javier Duarte, Erick Lagos y Jorge Carvallo son
ahora casi candidatos a diputados federales.
También estuvieron
Gerardo Buganza y Marlón Ramírez.
Gabriel Deantes,
quien se placeaba como el gran operador electoral sólo fue un elemento
distractor que Fidel Herrera utilizó en su operación política, pues el entonces
funcionario estatal fue el encargado de montar un sistema de seguimiento
electoral en el edificio que hoy está frente a la Torre Hakim, en Xalapa, en el
terreno donde antes estuvieron las oficinas del IFE.
Ese aparato no
sirvió y muchos de los operadores priistas se dolían por ello en público, lo
que propició que gran parte de los aspirantes de la oposición se confiasen,
mientras abajo Fidel Herrera movía todos sus hilos para hacer que las
elecciones las ganasen –principalmente- a quienes él apoyaba.
Pues bien, Fidel
Herrera será el encargado de la operación política de las elecciones federales
de éste año en Veracruz.
Y hacía él se
moverán los candidatos del PRI, del PVEM, del Panal, del PRD, de Movimiento
Civilista, del PES, del Partido Humanista, e incluso algunos del PAN y de
Morena, para afianzar sus candidaturas y para negociar lo que tengan que
negociar.
¿El voto de
castigo al PRI como habrá de actuar?.
¿Cuántos recursos
habrán de ponerse en juego para la compra y coacción del voto?, ¿de dónde
saldrá ese dinero?.
Como en todo
proceso electoral, hoy están en juego las diputaciones federales, pero también
la construcción de candidaturas para el 2018, cuando la Presidencia habrá de
renovarse.
Así pues, dos
místicos de la política veracruzana y nacional habrán de confrontarse
nuevamente.
El espectáculo se
repite.
Las circunstancias
cambian.
¿Quién ganará?
¡Hagan sus
apuestas!, damas y caballeros.
MOISÉS SÁNCHEZ. En
las declaraciones del Procurador de Justicia de Veracruz, Luis Ángel Bravo
Contreras, sobre el presunto asesinato del periodista y activista social Moisés
Sánchez, existen dos constantes que evidencian que tiene una falta de
credibilidad terrible.
El empuje de la
prensa oficialista local para que se acepte que el cuerpo que se dice que
encontraron, es el de Moisés, y que se admitan como reales las versiones del
Procurador.
La posición del
hijo de Moisés, Jorge Sánchez, de que ese cuerpo no es el de su padre.
De hecho las
declaraciones del mismo Bravo Contreras siembran las dudas. En entrevista para
Noticias MVS, afirmó que “no es un cuerpo que pueda, a través de los sentidos,
reconocerse”, porque estaba “brutalmente lastimado, es algo dantesco”, por lo
que, explicó, se hizo una prueba de huella dactilar y estudios de ADN cuyos
resultados aún no se conocen.
Después, con
Aristegui Noticias, incluso se le desbordó el subconsciente, porque dijo que
“de una manera cruel e inaceptable lo privan de la vida”, ¿acaso hay tan
siquiera una manera aceptable de asesinar a alguien?.
Así pues, cuando
el mismo Procurador reconoce que no se puede hacer una identificación certera e
inmediata, ¿cómo quiere que se le crea tan sólo por su palabra?.