* Aún
recuerdan que estuvieron a punto de perder la vida por la tormenta Earl;
Gobierno municipal e IP les dotarán de nuevos hogares.
Córdoba, Ver. | 18 Julio de 2017
Tribuna Libre.- Con suma emoción y llanto en el rostro, 42
familias que habitan en condiciones de vulnerabilidad y zonas de alto riesgo,
fueron confirmadas por el presidente Tomás Ríos Bernal como beneficiarias con
la dotación de una vivienda digna, gracias a fundación CitiBanamex, Invivienda,
Conavi y el Ayuntamiento de Córdoba, que habrán de invertir más de 25 millones
de pesos en la construcción de sus nuevos hogares en lugares seguros.
En este segundo programa de vivienda digna,
serán reubicadas familias que estuvieron a punto de perder la vida, en agosto
del año pasado con la tormenta Earl, aún sienten la opresión en el pecho por lo
vivido una madrugada de tormenta intensa, y que el río Seco estuvo a punto de
truncar sus sueños; hoy, al anunciarles que accederán a una vivienda digna,
sienten con alegría un vuelco en sus vidas.
El presidente municipal Tomás Ríos Bernal
refrendó una vez más su apoyo a las familias vulnerables de Córdoba, pues
brindar mejores condiciones de vida siempre ha sido una prioridad en la actual
Administración Municipal, en esta ocasión, se reunió con beneficiaros que
habitan en zonas vulnerables y de alto riesgo, a quienes se les dotarán de 42
viviendas antes de finalizar el presente año.
En el salón central del palacio municipal, el
edil cordobés Tomás Ríos Bernal recordó que con un esquema similar se construyeron
116 viviendas para reubicar a igual número de familias que habitan en
condiciones de riesgo y hacinamiento, creándose así la nueva unidad Tratados de
Córdoba.
“Es importante poder dar felicidad, llegar al
corazón de la gente es lo más difícil, en el Gobierno tenemos que hablar de
bienestar, familia, educación, cultura, de cómo vivimos, del trabajo que
ustedes realizan todos los días incluyendo el que vivan dignamente, tener una
vivienda en un lugar seguro, con su piso y paredes fuertes, queremos que los
cordobeses tengan una casa digna”, Ríos Bernal.
Las muestras de agradecimiento al presidente
Tomás Ríos no se hicieron esperar, por lo que los beneficiarios le estrecharon
la mano, lo abrazaron y le agradecieron impulsar esta iniciativa que les permitirá
contar con un patrimonio propio, luego de más de 20 años o incluso una vida
entera, añorando tener una vivienda a su nombre, lejos de riesgos como el paso
del ferrocarril o en las laderas de los ríos.
Otras situaciones apremiantes, como el caso de
la familia de Celia Chipahua, donde su hijo Fredy de tan sólo seis años fue
testigo del incendio de su vivienda, luego de que el fuego en los cañales no
pudiera ser controlado; aún recuerda que llamaron a los bomberos, llegó la
policía también y debido a que su madre es invidente, actuó rápido para sacarla
de la vivienda.
Al respecto la señora Celia Chipahua, vecina
de Guadalupe Barreal, acudió este lunes al encuentro con autoridades
municipales manifestó: “todo lo perdimos, no pudimos sacar nada, pero gracias a
Dios ahora podremos tener una nueva casita, en aquel momento en que pasó la
tragedia pensé que podíamos morir todos”.
Por su parte Graciela Cancino Pacheco, otra
de las beneficiarias, contó que una noche de agosto del año pasado, la tormenta
Earl la despertó y fue para darse cuenta de que el río Seco había subido su
nivel, apenas y pudo sacar algunos papeles y despertar a su hijo para abandonar
el lugar cuanto antes, la impresión más grande que recibió esa noche fue ver
cómo parte de su vivienda se desprendía tras el golpe de agua, pues el río
arrasaba con lo que encontrara a su paso.
“Perdí mi casa por el río, tenía años
viviendo ahí y realmente no había pasado nada, esa madrugada me despertaron
vecinos para decir que el río estaba creciendo y que teníamos que movernos,
cuando nos salimos se derrumbó la mitad de mi casa, fue impresionante, aún
siento la opresión en mi pecho al recordar”, mencionó Graciela Cancino Pacheco.
En tanto que María Soledad Solano Molina, de
Ampliación Carriles, también relató su vivencia a un costado del río Seco, pues
cuidando a su mamá ya en varias ocasiones se había inundado, esta última vez
fue determinante y se vieron obligados a pedir asilo en una casa prestada junto
con su madre, esposo y dos hijos, sin embargo, el recibir la noticia la mañana
de este lunes que tendrá una nueva vivienda, les ha dado un giro a su vida.
“No nos dio tiempo de sacar ninguna cosa de
la casa, pero lo más importante sí: nuestras vidas. El río creció mucho y su
fuerza era sorprendente, son momentos de angustia que se viven”, recordó
mientras cargaba a su hija en brazos.
Por último Acacio Córdova Sánchez, otro de
los habitantes en la zona del río Seco, padre soltero con sus tres hijos,
reconoció el que las autoridades giren sus ojos a la que llamó sociedad
humilde, “es tan importante que alguien volteé y nos ayude, cuando uno a veces
se siente sólo, que no hay salida, y dan esta noticia de una casa pues es un
sueño hecho realidad”.
Y es que dijo con su salario de campesino
jamás le hubiera alcanzado para un patrimonio así, ahora sus pequeños Juan
Manuel de 6 años, Acacio de 7 años y Everardo de 9 años, contarán con un hogar
digno después de que su vivienda ya se había inundado en otras ocasiones.
A la reunión acudió también el síndico Luis Alberto
García Hernández, el regidor Raúl Sentíes Portilla, así como Hugo Fernández
Bernal, encargado de Obras Públicas, Desarrollo Urbano y Sustentabilidad;
Adriana Campollo Lagunes, enlace institucional; Jesús Ávalos Ibarra, titular de
la Unidad de Protección Civil y María de los Ángeles Sahagún Morales directora
de Promoción Humana y Desarrollo Social.