*Este
delito podría perseguirse de oficio sin distinción en la edad de la víctima,
indica el diputado del PRD.
Xalapa, Ver. | 19 Julio de 2017
Tribuna Libre.- Debido a que la violencia ejercida en el
entorno familiar y en particular la violencia de género constituye un grave
problema en la sociedad, el diputado Sergio Rodríguez Cortés presentó una
iniciativa de reforma al Código Penal para el Estado a fin de establecer que
quien hubiese sido sancionado por este delito y reincidiera en el mismo, el
juez podrá elevar las sanciones hasta el doble y determinar trabajo comunitario
en favor de otras víctimas.
En la sesión, el diputado del Partido de la
Revolución Democrática (PRD) manifestó que un propósito de esta reforma es que
este delito deba perseguirse de oficio sin distinción en la edad de la víctima.
La continua recurrencia en el uso de la
violencia física o psicológica –indicó- nos permite tener claro que el sujeto
activo del delito, es incapaz de adaptarse a la vida en familia o en pareja,
pues su conducta arraigada no desaparecerá ante el hecho de que, eventualmente
intervenga la autoridad.
Durante la décima segunda sesión, el diputado
refirió que el maltrato se presenta muchas veces como un espiral creciente de
violencia que se alimenta ante la pasividad o inadecuada respuesta de los
organismos competentes, tanto judiciales como policiales, por lo que los
efectos de la Ley Penal para cortar ese espiral, son sumamente importantes.
La idea es desalentar al infractor, evitar la
recurrencia y sancionar la conducta reiterativa, añadió.
En ningún caso debe permitirse la violencia
psicológica y, por supuesto, la habitualidad en ella, ya que seguramente esa
violencia irá creciendo, hasta detonar en maltrato de carácter físico, expuso.
La violencia familiar, es algo más extenso,
en ella se pueden incluir tanto a la mujer como a los menores o también a los
enfermos y por supuesto a los ancianos.
De acuerdo a la iniciativa, el Juez podrá
imponer si lo considera pertinente a quien cometa este delito, previa solicitud
del agraviado, trabajo comunitario a favor de otras víctimas de este ilícito.