Luis
Ignacio M. Lujano Rivera*| 16 julio de 2018
Tribuna
Libre.- La
épica es un género literario constituido por relatos de hazañas de héroes, sus
ideales y de la sociedad que asocia a estas personas con sus orígenes y destino
como pueblo; así que al referir a esta columna de esta manera, queda más que a
tono, ya que escuchamos infinidad de promesas, propuestas y quizá muchas
mentiras de todos los candidatos, a los diferentes puestos de elección popular.
Hoy, al consolidarse los resultados, que le
dieron satisfacción al 70% del electorado, llegó el momento de cumplir las
difíciles promesas de campaña. Ya se empiezan a difundir las mismas promesas,
“matizadas” con el color de que: “eso no se puede” pues el gas, la luz y otras
cosas más, seguirán subiendo...
De igual forma, aquella sociedad que se
ahorró el tiempo y el gran trabajo de leer, quienes eran sus demás candidatos a
presidentes municipales, diputados locales, diputados federales y senadores, y
sólo tacharon una marca al estilo 6 de 6, pronto empezarán a conocer en sus
localidades a quienes eligieron; y dentro de la cruda, luego de la fiesta
electoral, quizá adviertan la falta de preparación académica de los que, sin
hacer campaña, se sacaron la lotería e iniciarán ya la curva del aprendizaje a
costa del pueblo que los eligió, bajo el principio de “ensayo México ha sido
tan rico en recursos naturales y económicos, que tendrá una vez más, para hacer
una Gran Escuela para Nuevos Alumnos de la Administración Pública, con Becas
para aprender.
Las preguntas son: ¿Ganó México en el ejercicio de la democracia?
¿Este ejercicio democrático asegurará que se acabe la pobreza en México? ¿Se
perdonará todo el pillaje anterior? ¿Los que ganaron las elecciones podrán
controlar el ego de autorizar la reelección presidencial como ha sucedido en
centro y Sudamérica? ¿EU se permitirá verdaderamente tener a un vecino
socialista? ¿Cuántos de los programas y misiones de Rusia, Cuba, Venezuela,
Uruguay y Latinoamérica se pondrán de moda en México? ¿Acaso obtendrá México la
certificación internacional del “cero analfabetismo” como en Cuba? ¿Descubrirán
que Mancera no creó el programa del médico en tu casa y que es otro de los
programas socialistas de antaño? ¿De verdad se respetará la libre expresión y
la libertad de prensa? ¿Es cierto que se acabará la corrupción, la desaparición
forzada, el robo de niños, el narcotráfico y la inseguridad?
Pues todas estas y otras preguntas, son las
que se tendrán que ir contestando con el tiempo.
Yo por
lo pronto concluyo con recordar algunas frases célebres: “Prometer no empobrece,
dar es lo que aniquila”; “El hombre que más promete es aquel que menos cumple”;
“Lo convenido, debe ser cumplido.”; “Aunque tenga que mentir, robar, mendigar o
matar, ¡Pongo a Dios por testigo de que jamás volveré a pasar hambre!”; “Quien
tarda en dar lo que promete, de lo prometido, se arrepiente.”; “Las promesas
son olvidadas por los príncipes, nunca por el pueblo.”; “Bienaventurado aquel
que no promete, sino que hace y lo que hace lo hace con amor.”
*Nacho
Lujano. Consultor Político y Empresarial
