expresión de los columnistas

La expresión de los columnistas y colaboraciones, es criterio y responsabilidad personal de quien los firma. Más no el sentir de Tribuna Libre Noticias

lunes, 14 de octubre de 2019

Crónicas Ausentes… ¿Cuál festejo de la hispanidad?, es el duelo de un genocidio el 12 de octubre


A propósito de la grandeza perdida de la mexicanidad y la recuperación nacional

Lenin Torres Antonio | 14 octubre de 2019
Tribuna Libre.- Es axiomático que la historia humana la han redactado los fuertes, el 1% que es dueño del mundo, y que para justificar el genocidio, explotación y discriminación con que han tratado y tratan a los de su especie, a sus congéneres, han creado descaradamente una narrativa reivindicadora que “haga posible”: la justicia social, la igualdad y la libertad, el espejismos democrático (https://www.entornopolitico.com/columna/38078/lenin-torres-antonio/), que he insistido hecha aguas por doquier, y otras asquerosas (semánticamente) narrativas para torcer la historia a conveniencia.

La apropiación y sojuzgamiento de América Latina y el descubrimiento de América es un buen ejemplo de ese torcer la historia para justificar los desmanes de esos “terroristas de cuello blanco y trajes finos”, quienes han intentado imponer una narrativa, principalmente de la historia de América Latina, donde los imperiales de ese tiempo, llegaron a un mundo de salvajes, que nos hicieron el favor de civilizarnos y vendernos su religión monoteísta, sus cruces y cuencos de cristal, y que ese acto benévolo era mejor a lo que vivíamos, por lo que no hay disculpas que dar y si celebrarlo como el tiempo del inicio de la hispanidad, con la lánguido España a la cabeza, quien creo que perdió su oportunidad de ser parte exclusivo de ese 1%, y no un patético testaferro y comparsa del Imperio como lo viene haciendo en el presente.

Nos viene bien un texto que hace poco apareció en el periódico ”el Mundo”, titulado, “Así era realmente América el día que llegó Cristóbal Colón”, que desmienten esa visión de una América Salvaje y sin luces ilustradas que demuestren lo contrario, aunque el texto no tiene el propósito de decirnos toda la verdad y sentar a los criminales al banquillo de los acusados y juzgarlos, si nos proporciona datos que sirven para desmentir y situar en la verdad la triste historia de la América Latina, y que pudo ser otro glorioso destino de los originarios de la nuevas tierras descubiertas, el texto dice, “los últimos estudios desmienten la imagen tradicional del continente antes de la llegada española hace hoy 527 años. La población era el quíntuple de lo estimado y había grandes poblados unidos por caminos de 50 metros de anchura”, y así podemos ir a más sobre las riquezas y la inteligencia de América Latina, pero no fue así, el destino estuvo trazado por esos salvajes de piel blanca y artefactos explosivos que hacen morir a la gente, claro que esa sustancia explosiva tuvo que ser robada al oriente, y fortalecer la idea que “más vale hacerse temer que amar”, y enaltecer a Pólemo (Ares) dios de la Guerra,  “la guerra es la madre de todo, la reina de todo, y a los unos los ha revelado dioses, a los otros hombres, a los unos los ha hecho esclavos, a los otros libres,..” fragmento de Heráclito.

Desgraciadamente esas supercarreteras se convirtieron caminos polvorientos y maltrechos, y esas urbes en ciudades pobres y caóticas, etc., etc., a partir de ahí hemos venido hacia atrás, así que ¿cuál festejo de la hispanidad?, es el duelo de un genocidio, sin que a los culpables se les pueda juzgar, y viene bien comentar como tan pronto nuestro presidente hizo el llamado formal a cuando menos dar una disculpa al gobierno actual de España, se le mandó a callar por propios y extraños, de los extraños “a por dar por el culo” como ellos mismos dicen, no esperaba otra respuesta, y el silencio de la comunidad internacional sojuzgada por el Imperio menos, lo que más lamento es la actitud pusilánime y  gachupina de los propios, quienes vieron como un “acto populista” el reclamo legítimo de AMLO, y no por donde debemos comenzar, quitarnos el yugo del imperio, y no tan sólo México sino toda la América latina unidad, no hay otra disyuntiva, y como diría Fidel Castro, ¡Patria o Muerte, Venceremos!

Al inicio del texto hay dos párrafos que debemos aprovechar para hacer esa consciencia de ese demonio mundial y cómo el destino de América Latina se puso en juego en una espiral de decadencia y muerte desde el principio sin retorno, cuando menos ese fatalismo ha querido introyectarnos el Imperio, sublimemente y a veces descaradamente (como lo hace hoy en día el Trump), ¡no hay nada que podamos hacer, más que vivir nuestro encierro y destino de pobreza y muerte con “la mejor actitud y aptitud”!, y silenciar nuestro espíritu guerrero y revolucionario.

“Allí está la hoguera de los cristianos', nos dijimos los unos a los otros. Eso pasaba en la puesta del sol. Al día siguiente, cuando el sol se puso, su fuego se elevó otra vez. Un día más tarde, de nuevo, sólo un poco de humo se desparramó por el cielo. Ese día el fuego había sido apagado. Parecía que el fuego de los ingleses ya no estaba, que había sido extinguido. ¡Qué pena! ¿Por qué insistieron en ir en aquella dirección?”

“Seres humanos a los que Fawcett llamó «salvajes villanos, horribles hombres-mono con ojos de cerdo» y a los que solo podemos imaginar o como caníbales o viviendo en perfecta armonía con la Madre Naturaleza. Pero no construyendo ciudades.”

Como les dije, si bien el texto del periódico “el mundo” no tiene la intención de una reivindicación histórica completa, directa y oportuna, cuando menos eso es lo que creo, si nos ayuda a contextualizar la denuncia y el llamado a la rebelión.

Así nos describían, aun cuando somos producto de esa revolturas de razas, pervive en nosotros los genes de los originarios, por lo que podemos sentir la afrenta y el maltrato, aun cuando Octavio Paz la atenúa, diciendo que a diferencia de los ingleses (que recluyeron y segregaron a los originarios de esas tierras del norte de América), los españoles nos compartieron su fe y su sangre, cosa que no nos orgullece, ni marca diferencias positivas. Nos compartieron para poder usarnos de esclavos y con la intención de continuar haciéndolo, pervive en nosotros esa insana confusión de nuestra identidad, somos el frankestein hecho de pedazos y desperdicios, hechos para ser dominados y para obedecer, aun cuando suene crudo esa descripción, no encuentro otra forma de describirnos, al ver nuestra inocencia y nuestra incapacidad de salir del yugo y explotación, nuestra incapacidad de saber que somos todo lo contrario de esa identidad sojuzgada y estúpida que nos han querido introyectar, renegando de eso que nos constituyó que tiene la grandeza de unas razas auténticas y fuertes, originales e inteligentes, esa mexicanidad que en su proceso histórico fue construida para la decadencia y no para la grandeza; por eso hoy, concluyo este texto con un llamado a la Grandeza de nuestros pueblos originarios, a la Unidad Nacional para enfrentar los retos de esa decadencia que no es nuestra culpa, a instituir el 12 de octubre como el día del duelo y protesta por el genocidio de nuestra identidad nacional, fue un accidente mortal, y sus consecuencias es ver a miles y millones de nuestros congéneres condenados al hambre, pobreza y muerte aun sin nacer, “¡Qué pena! ¿Por qué insistieron en ir en aquella dirección?”
Octubre de 2019

  Pague aquí su recibo del agua