* Gutierritos y esposa en el centro de escándalo * Jugarreta legal para censurar * Dato Protegido, el mote de Diana Karina Barreras * Nacho Carvajal denunciará amenazas * Los ojos de la prensa internacional se fijarán en Veracruz * Amado enfrentará demanda por violar de derechos laborales
Mussio Cárdenas Arellano| 17 julio 2025
Tribuna
Libre.-Embozados en la justicia, Sergio Gutiérrez Luna y su esposa, Diana
Karina Barreras, no serán recordados por algo decente, por algo digno, por algo
virtuoso. Serán, por siempre, los villanos en un episodio de atropello a la
libertad de expresión.
Infames,
urdieron una trama de censura, de abuso, una vil asociación perniciosa con los
órganos y tribunales electorales para concederle a la consorte de Gutierritos,
presidente de la Cámara de Diputados, el gusto de humillar a una dama, Karla
María Estrella, por haber cuestionado su deplorable nepotismo, su nefasto
influyentismo con el que arrebató la candidatura a diputada federal.
“Así
estaría el berrinche de Sergio Gutiérrez Luna –escribió Karla Estrella en
Twitter o X, el 14 de febrero de 2024– para que incluyeran a su esposa, que
tuvieron que desmadrar las fórmulas para darle una candidatura. Cero pruebas y
cero dudas”.
Rememoraba
el ajuste en las candidaturas del Partido del Trabajo que permitió a Diana
Karina Barreras contender por el distrito 3 de Sonora.
Su
pecado, el de Karla Estrella, ella sí respetable, fue expresar libremente su
sentir sobre la candidatura de Diana Karina Barreras. Es su derecho y en ello
no hay delito.
Pero
Morena comenzó a implementar la censura como forma de control político, como
herramienta de sometimiento, como fórmula de terror.
La
pesadilla comenzó cuando Karla Estrella fue notificada que debía bajar el tuit.
Lo hizo. Y de pronto, recibió la notificación del Instituto Nacional Electoral,
derivada de la denuncia por violencia política de género promovida por la
señora de Gutierritos Luna.
Y el
tema escaló hasta la Sala Regional del Tribunal Electoral del Poder Judicial de
la Federación y más tarde a la Sala Superior donde tres de los cinco
magistrados son chairos, encabezados por Mónica Aralí Soto, y convirtió a Diana
Karina en una víctima, sin serlo.
La
sentencia fue más que excesiva, una pincelada del fascismo morenista, un ataque
a la libertad de expresión, las páginas de la Constitución usadas para limpiar
pisos.
Una
parte es la disculpa pública, que Diana Karina de Gutierritos había pedido que
se realizara en “dos periódicos de mayor circulación”, y otra el resto de la
sentencia: pagar una multa de mil 85 pesos, asistir a cursos de género, tomar
lectura sobre violencia política de género y ser inscrita en el Registro
Nacional de Violentadores del Instituto Nacional Electoral durante un año y
medio (Diario El País, 29 junio 2025).
Lo que
apareció en la disculpa pública terminó de magnificar la trastada. Diana Karina
Barreras de Gutiérrez Luna pidió que su nombre fuera reservado. Y así ocurrió.
“Te
pido una disculpa, DATO PROTEGIDO –debió escribir Karla Estrella en su cuenta
de la red social X–, por el mensaje que estuvo cargado de violencia simbólica,
psicológica, por interpósita persona, digital, mediática y análoga, así como de
discriminación, basado en estereotipos de género. Esto perjudicó tus derechos
político-electorales porque minimizó tus capacidades y trayectoria política”.
Qué
poca madre. Tirar la piedra y esconder la mano.
“Dato
Protegido” es la diputada federal Diana Karina Barreras. O sea, tuvo nombre
para orquestar la censura pero no tiene nombre para ser la figura central del
escándalo que ella misma detonó.
La
infamia estaba hecha, manufacturada en los sótanos de la vileza, en la esencia
de Morena, en el seno del grupo en el poder, el obradorismo que siendo
oposición gritaba en las calles, exigía en las marchas, denunciaba e insultaba
sin hallar límite a su expresión.
El
ataque, en lo particular, es a la ciudadana Karla Estrella. Pero es el inicio
de la censura a la sociedad en general, que la sociedad no va a permitir. Y va
a resistir.
Hoy que
ese obradorismo es gobierno, silencia a sus críticos, reprime a los que
cuestionan, censura a los que tienen la osadía de hablar. Fachos tenían que
ser.
Diana
Karina Barreras, la nueva Noroña, se solaza en el agravio a Karla Estrella, en
el castigo, en la humillación. Hay una disculpa pública que debe realizarse a
lo largo de 30 días. Un mes a los pies de Su Alteza Serenísima, Diana Karina
Primera. Ni Noroña, el barbaján que preside el Senado, llegó a tal extremo.
La
bajeza no exhibe a la ciudadana; retrata a la señora de Gutierritos Luna.
La
humillación enaltece a Karla María Estrella y, a la vez, proyecta la baja
estofa de Diana Karina Barreras.
El
episodio de censura no es un accidente en la vida política de la diputada
petista, ni fue un error de cálculo. Fue un acto doloso, perverso, mañoso.
Actuó con premeditación, alevosía y ventaja, las tres agravantes de ley. Y al
ver el escándalo in crescendo, ni se arrepintió ni reculó. Siguió, se
justificó, persistió.
Salvo
en su natal Sonora, nadie sabía que representara algo medianamente interesante
hasta que se enfundó en el rol de villana. Diana Karina Barreras entró a la
escena nacional por un atropello a la libertad de expresión, por usar el
aparato de poder para amordazar.
Dos
videos la muestran en lo suyo, con el cuento de que se le vulneró su condición
de mujer con méritos para acceder a un cargo público, no por ser la esposa de
Gutierritos, y que su intención no era lograr una disculpa pública. Pero la
logró.
La
ruindad tuvo costo. Se le revirtió. “Dato Protegido” se volvió tendencia en
redes sociales. Su nombre, Diana Karina Barreras Samaniego, ha recibido la
condena social. Insultos van, insultos vienen. La procacidad crece día a día
mientras la disculpa pública sigue en Twitter. Mentadas de madre a toda hora.
Agravios impronunciables. Y a decir verdad, la pareja infame merece eso y más.
Gutierritos
y esposa no serán recordados como parte de la democracia sino como parte de la
censura. Su marca política será el agravio. Su sello será la insolencia, el
atropello al ciudadano, su baja moral.
Su
historia será una vergüenza. No sólo ellos sino familia lo pagará.
Gutiérrez
Luna y Diana Karina Barreras son parte de la maquinaria del proyecto morenista
para amordazar a la sociedad. Y a la vez, son los conejillos de indias que
arden en la hoguera de un México que no se va a dejar.
Sergio
Gutiérrez Luna y Diana Karina Barreras no son víctimas de nada; son los
villanos de una trama de represión a la libertad de expresión.
METADATO
Por la
vía legal van a tomar curso las amenazas al periodista Ignacio Carvajal.
Interpondrá denuncias, involucrará a los mecanismos de defensa de los
comunicadores, continuará recibiendo el apoyo de la Comisión Estatal de
Atención y Protección a Periodistas de Veracruz, pues su vida está en riesgo.
Nacho Carvajal, reportero sin par, directivo de medios de comunicación y
corresponsal de agencias extranjeras, ha denunciado puntualmente a las mafias
del huachicol en la zona de Sayula de Alemán, a la alcaldesa Lorena Sánchez
Vargas, protegida de la gobernadora Rocío Nahle García, de Cuitláhuac García,
del ex secretario de Gobierno, Eric Cisneros Burgos; a su novio zeta, Toño
Vázquez; a los matones de Los Piñas; a los violentos de Rodríguez Clara; a la Guardia
Nacional implicada en colusión con bandas delincuenciales, y lo documenta con
evidencia contundente pero, sobre todo, con valor. Las amenazas van en serio.
Nacho Carvajal, acostumbrado a la denuncia, al dato brutal, ha expuesto el
nivel de agresión verbal, incluida la del idiota que sugirió cortarle la
lengua, o los señalamientos al Doble Cero, el psicópata jefe de plaza del
Cártel Jalisco que sembró muerte y terror. Una vez que formalice sus denuncias
y atraiga a los mecanismos de protección de periodistas oficiales, así como a
Artículo 19, al Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ, por sus
siglas en inglés), a Reporteros Sin Fronteras, los ojos de la prensa
internacional se fijarán en Veracruz. Más vale que Rocío Nahle ponga sus barbas
a remojar… Boquete financiero en CMAS de Coatzacoalcos. Todo iba bien,
aplicando recursos racionalmente, vigilando ingresos, hasta que el recomendado
de la gober Nahle lo echó a perder. Hizo de las suyas el ungido. Sabíase
impune, protegido, encubierto desde la jaula de oro de Rocío Nahle García y usó
el dinero de la Comisión Municipal de Agua y Saneamiento como se le antojó. A
cinco meses de concluir la gestión, hay cifras que no cuadran, gastos que no se
justifican y números rojos que no debieron existir. La caja chica de los
tiempos de Chagra, de los días del fidelismo, del saqueo de Javier Duarte, de
botín de Rafael Abreu y Jorge Urzúa han vuelto. CMAS enfrenta un boquete
financiero estilo PRIAN en la era Morena… Insólito: Amado Cruz Malpica, el
abogado laborista, enfrentará demanda por violación a derechos laborales. Esa
es una. La otra será por violación a derechos humanos. Lo emplazará un
trabajador del ayuntamiento al que dejó sin empleo sin causa justificada. El
caso lo perseguirá más allá de su gestión como alcalde de Coatzacoalcos, cuando
ya no tenga el aparato de poder a su disposición. Habrá acciones por la vía
civil. De por sí, enfrenta cuatro denuncias por nepotismo y vendrán otras más
por el uso, por ejemplo, de 40 millones de pesos de recursos federales que
debió regresar a la Federación por no ejercerlos en los tiempos que marca la
ley y que ahora se usan, fuera de norma, en la construcción de dos parques, que
su sucesor, Pedro Miguel Rosaldo García, tendrá que maniobrar para que sean
validados, o sea tapándole la corrupción. El fuego del infierno se comienza a
sentir cuando ya no se tiene el poder…
https://mussiocardenas.com/no-son-las-victimas-son-los-villanos/
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