José Miguel Cobián | 09 agosto 2025
Tribuna
Libre.- Ucrania: El Alto Precio de Confiar en las Promesas de Washington. Cómo el juego geopolítico entre grandes
potencias dejó a un país destrozado.
La
guerra en Ucrania no empezó en 2022. Sus raíces se remontan a años atrás,
cuando Occidente y Rusia libraron una batalla silenciosa por el futuro de este
país. Para entender el desastre actual, hay que responder una pregunta clave: ¿Por
qué Estados Unidos, especialmente bajo Obama, quería tanto que Ucrania se
uniera a Europa?
1. El
Sueño Occidental (y por qué a Rusia le aterraba)
Barack
Obama vio en Ucrania una gran oportunidad. Si lograba acercarla a la Unión
Europea (UE), sería un duro golpe para Rusia. ¿Por qué?
- Para
debilitar a Rusia: Ucrania era clave para el proyecto del presidente ruso,
Vladimir Putin, de crear una alianza con países exsoviéticos. Sin Ucrania, ese
proyecto se hundía.
- Para
"proteger" Europa: Un Ucrania europeo alejaría la influencia rusa de
las fronteras de la UE.
- Intereses
económicos: Ucrania es rica en tierras fértiles ("el granero de
Europa"), minerales valiosos (tierras raras, esenciales para móviles y
armas) y mano de obra cualificada.
Pero
Rusia reaccionó con pánico. Imagina que tu vecino más poderoso intenta poner
misiles en el jardín de tu casa. Para Rusia, que Ucrania entrara en la OTAN
(alianza militar liderada por EE.UU.) era exactamente eso:
- Seguridad
nacional: Crimea (en Ucrania) alberga la principal base naval rusa en el Mar
Negro. Perderla era inaceptable.
- Fronteras
vulnerables: Si Ucrania se unía a Occidente, tropas enemigas podrían estar a
solo 500 km de Moscú.
- Cuestión
de orgullo: Putin considera Ucrania parte histórica de Rusia. Su pérdida sería
una humillación nacional.
2. ¿Y
qué ganaba Ucrania con esto?
Para
Ucrania, unirse a Europa parecía una gran oportunidad:
- Dinero
y modernización: Fondos europeos para mejorar carreteras, hospitales y
leyes.
-Mercado
gigante: Vender sus productos agrícolas y minerales sin restricciones a 450
millones de europeos.
- Protección:
La esperanza (vana, como se vio) de que Occidente la defendiera de Rusia.
3. La
Cruda Realidad: Lo que Ucrania Perdió
Confiar
en las promesas de EE.UU. le ha costado carísimo a Ucrania:
- Tierras
Robadas: Rusia controla ya el 20% de su territorio:
- Crimea:
Se la anexionó Rusia en 2014. Allí está la base naval clave de Sebastopol.
- El
corredor del sur: Conexión terrestre entre Rusia y Crimea, incluyendo partes de
Jersón y Zaporiyia.
- Grandes
zonas del este (Donetsk y Lugansk):Tomadas por Rusia tras años de guerra.
- La
planta nuclear de Zaporiyia: La más grande de Europa, ahora en manos rusas. Un
riesgo enorme.
- Economía
en ruinas:
- Tierras
fértiles perdidas: Sus famosos campos de trigo y girasoles, ahora bajo control
ruso.
- Minerales
estratégicos: Yacimientos de tierras raras (imprescindibles para tecnología) en
zonas ocupadas.
- Deuda
monstruosa: Debe más de 113 mil millones de dólares solo en ayuda militar a
EE.UU., préstamos que deberá pagar.
4.
Trump y la Presión por Acabar la Guerra (a cualquier precio)
Donald
Trump, que podría volver a la presidencia en 2025, tiene una prioridad clara: terminar
esta guerra rápido. ¿Por qué?
- La
factura: Quiere que Ucrania empiece a
pagar su deuda con EE.UU.
- Ojos
en China: Prefiere centrarse en su gran
rival, China, y no "malgastar" recursos en Ucrania.
- Promesas
electorales: Venderá la paz como un triunfo, aunque Ucrania pierda
territorio.
5.
¿Cómo pagará Ucrania su deuda? Con Sudor y Recursos
Ucrania
no tiene dinero. Así que EE.UU. ya planea cobrarle de otras formas:
- Privatizaciones
forzosas: Empresas de energía, minas o puertos ucranianos pasarán a manos de
fondos y empresas estadounidenses a precio de ganga.
- Acceso
a recursos: EE.UU. exigirá contratos ventajosos para sus empresas en
agricultura y minería (especialmente tierras raras y litio).
- Recortes
sociales: Ucrania tendrá que reducir gastos en educación o sanidad para pagar
la deuda.
6. La
Gran Lección (y quién sale ganando)
Esta
guerra deja dos enseñanzas claras:
- EE.UU.
protege sus intereses: Ayudó a Ucrania,
pero ahora prioriza recuperar su dinero y enfocarse en China. Sus aliados deben
tomar nota: el apoyo tiene límites.
- Rusia
se fortalece contra todo pronóstico:
- Su
economía crece (¡un 3.6% en 2024!) pese a las sanciones.
- Ha
hecho alianzas fuertes con China (su salvavidas económico), India (que le
compra petróleo barato), Brasil y todo el bloque de los BRICS+ (ahora con
potencias como Irán, Egipto o Arabia Saudí).
¿Qué
significa esto para el mundo?
Países
como Taiwán, Filipinas o naciones del Golfo Pérsico ven con preocupación el
caso ucraniano. Si estallara un conflicto en sus regiones, ¿hasta qué punto
puede depender de EE.UU.? La triste realidad es que, para las grandes
potencias, naciones como Ucrania son a menudo piezas de ajedrez. Cuando la partida se complica o cambian las
prioridades, esas piezas pueden sacrificarse.
Ucrania
pagó un precio atroz: Vidas humanas, tierras perdidas, una economía destrozada,
una deuda asfixiante y un futuro hipotecado. Su tragedia es un recordatorio de
que, en la geopolítica, los pequeños rara vez ganan. Solo los gigantes –
EE.UU., Rusia, China – escriben las reglas del juego.
En los
próximos días se sentarán Estados Unidos y Rusia, los verdaderos protagonistas
de esta guerra, a decidir lo que conviene a ambos, y Ucrania, así como la Unión
Europea, se enterarán de los resultados de esas pláticas, sus acuerdos y el
futuro del corazón de Europa cuando las potencias que influyen y deciden tomen
las decisiones que aparentemente todos los demás países tendrán que acatar.
www.josecobian.blogspot.com
@jmcmex
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