José Manuel Pozos Castro es señalado de ser la cabeza del "Cártel Inmobiliario" en el norte de Veracruz

                                                           


            Poza Rica, Ver. | 23 febrero 2026

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Tribuna Libre.- Parece ser que al actual Sub-Secretario de la SEGOB, José Manuel Pozos Castro, quien como la caca de loro "Que Ni huele, Ni hiede" en la administración estatal, pues le están sacando sus trapitos sucios por corrupto, esto quienes lo conocen bien allá por la zona norte de la entidad veracruzana. 

Y es que la prestigiosa familia GIBB (propietarios del periódico La Opinión de Poza Rica) el de mayor tiraje en el norte de la entidad, le dedican a José Manuel Pozos Castro las 8 columnas de la edición el pasado viernes 20 de febrero de 2026 donde lo señalan de ser el CAPO del Cártel Inmobiliario en la zona norte de la entidad veracruzana, específicamente en Tuxpan donde el ahora funcionario estatal ha hecho de las suyas con total impunidad para llenarse los bolsillos de forma ilegal y corrompiendo todo tipo de autoridades estatales.

Habrá que ver qué acciones toma la Gobernadora Nahle ante esta clara evidencia de corrupción por parte de su subordinado, al cuál como mínimo se le debería pedir su renuncia para que como cualquier ciudadano enfrente dichos señalamientos, así como a la justicia por los actos delictivos, de corrupción, e ilegales que cometió al amparo de la "plenitud del pinche poder" como dijera el bien recordado Tío Fide.

POZOS CASTRO: CAPO DEL CÁRTEL INMOBILIARIO EN LA ZONA NORTE 

*Un grupo de criminales de cuello blanco opera comandado por el actual subsecretario de la SEGOB.

El subsecretario de Gobierno de Veracruz, José Manuel Pozos Castro, enfrenta una acusación directa por fraude inmobiliario por ocho millones de pesos y una presunta red de corrupción notarial, judicial y de intimidación contra una mujer, a la que según la denuncia habría despojado de 15 hectáreas mediante engaños, manipulación de contratos y uso faccioso del poder público, un peligroso cártel inmobiliario operado en el norte de Veracruz.

No se trata solo de política, se trata de una acusación directa de fraude inmobiliario y persecución contra ciudadanos vulnerables, orquestada desde las sombras de su asociación Juntos Más Poder, A.C. (José Manuel Pozos) y amparada por su red de complicidades notariales.

EL ENGAÑO: LA TRAMPA DE LOS 8 MILLONES

La historia del despojo comienza el 8 de junio de 2016. Bajo la promesa de una compraventa legal, Pozos Castro y su hijo, José Manuel Pozos del Ángel, pactaron la adquisición de 15 hectáreas en el ejido La Ceiba (parcela 26 Z1P1/1), propiedad de la Sra. Maricela Rivera Mendoza. El monto acordado: $8,000,000.00 (Ocho millones de pesos).

Sin embargo, la legalidad fue solo el anzuelo. Utilizando la Notaría 10 de Tuxpan, a cargo de Carlos Alberto Blanco Oloarte (señalado como pieza clave en este engranaje de corrupción), Pozos Castro citó a la propietaria bajo condiciones de aislamiento, mediante una artimaña tecnológica, mostraron en pantalla un contrato con el monto correcto, pero al momento de la firma física impidieron la revisión del documento bajo presión y falsas promesas de "confianza".

EL “AJUSTE” MÁGICO: DE LA PROMESA AL FRAUDE

Tras retener el documento por tres años mediante evasivas, en 2020 la máscara cayó. El contrato que Pozos Castro presentó no era el que la Sra. Rivera firmó visualmente. El monto de 8 millones de pesos fue reducido arbitrariamente a tan sólo $2 millones 355,311 pesos.

Este no es solo un error administrativo, es un fraude civil y penal ejecutado con dolo, donde el actual subsecretario pretendía quedarse con un patrimonio de alto valor comercial por una fracción de su costo real, alegando “abonos” inexistentes para cerrar la pinza del robo.

PODER, SOBORNOS Y PERSECUCIÓN: LA LEY DEL MÁS FUERTE

Lo más alarmante no es el fraude inicial, sino la maquinaria de terror que Pozos Castro ha desplegado tras ser descubierto:

**Corrupción judicial: Se le acusa de comprar la lealtad de los abogados defensores de la víctima, dejando a la Sra. Rivera en la indefensión técnica.

**Soborno a peritos: Testimonios señalan la entrega de dinero en efectivo y bienes —incluyendo vehículos de modelo reciente— a peritos para que dictaminen a su favor.

**Manipulación de magistrados: Utilizando su peso político como exalcalde y actual funcionario estatal, ha interferido en veredictos para truncar el proceso legal.

**Amedrentamiento: La violencia ha escalado al ámbito familiar, con reportes de personal siguiendo a los hijos de la afectada, en un claro intento de quebrar la voluntad de la familia mediante el miedo.

“NADIE ME GANA”: EL ORGULLO DE LA IMPUNIDAD

Fuentes cercanas al proceso aseguran que Pozos Castro se jacta de que este conflicto no es de dinero, sino de “orgullo”, afirmando que “nadie le gana”. Esta declaración no es la de un servidor público, sino la de un cacique corrupto que se siente por encima de la Constitución, dejando un historial de extorsiones.

Mientras la Sra. Maricela Rivera ha buscado justicia por lo que legítimamente le pertenece, el subsecretario de Gobierno utiliza el aparato estatal para aplastarla. La permanencia de Pozos Castro en el servicio público es una afrenta directa al Estado de Derecho y una amenaza para cualquier propietario de tierras en la región.

El caso de la parcela 26 en Tuxpan no es solo un proceso legal entre particulares, es la prueba de cómo el poder político se utiliza para el enriquecimiento ilícito y el despojo patrimonial. La justicia en Veracruz tiene una deuda pendiente con la familia Rivera Mendoza.

Veracruz no puede normalizar que un funcionario señalado por fraude y persecución se escude en el cargo, mientras una ciudadana pelea sola por su patrimonio.  

La justicia no admite jerarquías: o se investiga hasta las últimas consecuencias o se confirma que en el estado la ley sigue teniendo dueño.

 

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